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Viernes, 15 de junio del 2018 a las 07:30

La página oficial de la selección australiana desgrana el primer once

Bert van Marwijk afronta el primer choque del Mundial ante Francia con todos los jugadores en plena forma y con un once muy definido, donde solo pequeñas dudas logran alcanzar al entramado.

La página oficial de la selección australiana de fíutbol, los Socceroos, no tiene ningún problema en desvelar quien sería este primer once del seleccionador holandés, relatando posición por posición quienes están mejor posicionados para formar parte de esta primera puesta en escena.

En la mayor parte de los dos partidos, Australia estuvo impecable defensivamente, y es probable que Mat Ryan obtenga el visto bueno tras una linea de cuatro formada por Josh Risdon, Trent Sainsbury, Mark Milligan y Aziz Behich.

En el centro del campo, Aaron Mooy ha llevado su soberbia forma demostrada en la Premier League al equipo nacional, con su experiencia y clase, probablemente como pivote, se enfrentará a las estrellas de la sala de máquinas de Francia.

Si bien Mooy ha formado una excelente asociación con Mile Jedinak en el mediocampo en los últimos años, también ha trabajado bien con Massimo Luongo durante el reinado de van Marwijk, generando así la primera duda del once.

Mathew Leckie y Robbie Kruse ofrecen experiencia en las áreas amplias que van Marwijk anhela, pero su velocidad y deseo de avanzar parece adaptarse perfectamente al enfoque del jefe.

Andrew Nabbout, que anotó su primer gol internacional contra República Checa, ha comenzado todos los juegos bajo Van Marwijk y ha desarrollado un buen entendimiento con sus hombres, estando por delante de hombres como Juric o Cahill.

En la zona de enganche, la web oficial de la selección australiana anuncia una batalla entre Tom Rogic y Jackson Irvine para el puesto de titular en el rol 'No.10'.

La web explica que si bien las habilidades sedosas y la habilidad de driblar de Rogic ofrecen una gran amenaza de gol, la alta energía de Irvine y su presión a las defensas contrarias ofrecen un peligro diferente y podrían ser más adecuados para el plan de juego australiano contra Francia.