Caparrós tendrá dificultades para instaurar su sistema preferido

Por Tomy Gavaldá, CEO y redactor
Domingo, 13 de abril del 2025 a las 21:48

Joaquín Caparrós tomará las riendas del Sevilla a partir de este lunes, tras confirmarse la destitución de Francisco Javier García Pimienta. El técnico utrerano volverá a ponerse al frente del conjunto hispalense por enésima vez, aunque ya han pasado más de seis años desde su última etapa en el banquillo sevillista.

Caparrós llega para afrontar este tramo final del campeonato con la misión de reactivar al equipo y empezar a perfilar la próxima temporada de Liga. Sin embargo, lo hará con importantes limitaciones tácticas, especialmente por las lesiones de Rubén Vargas y Akor Adams, lo que condicionará sus planteamientos iniciales.

En su trayectoria previa con el Sevilla, Caparrós se caracterizó por utilizar un sistema 4-4-2 con doble pivote muy definido, extremos con mucho recorrido y dos delanteros de perfiles distintos. No obstante, el técnico también ha demostrado flexibilidad, adaptándose a las circunstancias del equipo o del rival. Así, en más de una ocasión recurrió a sistemas con tres centrales o con un solo delantero, especialmente en situaciones límite.

Su última experiencia como entrenador fue en 2020, cuando se hizo cargo de la selección de Armenia. En aquel periodo, Caparrós comenzó utilizando un 4-2-3-1, pero las carencias del conjunto caucásico y la evidente superioridad de muchas selecciones europeas lo llevaron a modificar su esquema. Apostó durante al menos diez partidos consecutivos por un 4-4-2, su sistema prefedido y ya en la recta final, tras goleadas sufridas ante equipos como Macedonia del Norte, Alemania o el contundente 9-0 frente a Noruega, optó por una defensa de cinco. Tras esa etapa, fue destituido y lleva casi tres años sin dirigir a ningún equipo.