Nico 'Clickbait' Williams

Por Tomy Gavaldá, CEO y redactor
Lunes, 30 de junio del 2025 a las 14:48

En el ecosistema cada vez más contaminado del periodismo deportivo español, el fichaje de Nico Williams por el FC Barcelona se ha convertido, como era de esperar, en el nuevo filón dorado para exprimir clicks. Como en un espectáculo de variedades, cada gesto del jugador, cada foto en vacaciones, cada publicación en tiktok y cada palabra salida de contextos imaginarios es transformada en titular urgente, en supuesto giro dramático o en trama de misterio de última hora. La prensa, lejos de limitarse a informar con rigor, se ha volcado de lleno en alimentar una narrativa artificial cuyo único fin es multiplicar visitas.

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Es cierto que el Barcelona quiere fichar a Nico. También lo es que hay un acuerdo entre el club y el jugador, que la cláusula no se abonará hasta julio, y que el Barça debe liberar masa salarial antes de inscribirlo. Todo eso es información. Lo demás: las insinuaciones, las distracciones, los titulares cargados de veneno y humo, es puro show o necesidad de alimentar a las masas de diferentes formas, algunas incluso con ánimo de generar corrientes de opinión para idolatrar o demonizar al principal actor: Nico Williams.

Desde los presuntos problemas del mural vandalizado en Barakaldo hasta los detalles más irrelevantes de las vacaciones del futbolista, se está alimentando una maquinaria perfectamente engrasada para mantener a Nico en la primera línea de los clics. Esta tendencia ha alcanzado otras cotas este lunes, con una supuesta vertiente desestabilizadora: cuestionando el fichaje como si hubiera una ruptura inminente.

La necesidad de rentabilizar cada minuto en el que el algoritmo premia los clics ha convertido el tratamiento informativo del caso Nico Williams en un síntoma más de la degradación del oficio. Ya no se trata de contar lo que pasa, sino de fabricar un constante estado de agitación alrededor de lo que aún no ha pasado.

Por nuestra parte, en FútbolFantasy, como es habitual, huimos despavoridos en cuanto detectamos los primeros síntomas de esa tendencia.