David Affengruber, el mariscal silencioso
Domingo, 24 de agosto del 2025 a las 18:55
El inicio de temporada del Elche ha dejado claro que una de sus piezas más fiables se llama David Affengruber. El central austriaco ha disputado los 180 minutos de las dos primeras jornadas de Liga y se ha erigido como un auténtico líder en la zaga franjiverde. El defensor ha dado continuidad a la jerarquía adquirida la temporada pasada en el año del ascenso, imponiendo carácter, jerarquía y contundencia en escenarios de máxima exigencia como el Real Betis en el Martínez Valero y ayer sábado en el Estadio Riyadh Air Metropolitano.
En el debut frente al Betis firmó una actuación sobria, con recuperaciones, entradas y varias intervenciones de mérito que ayudaron a sostener el empate. A pesar de verse exigido por delanteros de gran movilidad, su capacidad de anticipación y de corregir espacios fue clave para que el Elche saliera con un punto de Sevilla. Una semana después, en el siempre complicado duelo ante el Atlético de Madrid, Affengruber elevó aún más su nivel. Mostró seguridad en los duelos aéreos, liderazgo en el orden defensivo y temple para salir jugando, contribuyendo a que el equipo de Éder Sarabia firmara un meritorio empate.
Antes de llegar a España, Affengruber forjó su carrera en Austria. Dio sus primeros pasos en la cantera de Salzbugo, antes de pasar al FC Liefering, desde donde regresó al RB Salzburgo en 2021. Ese mismo año recaló en el Sturm Graz, donde terminó de consolidarse en la Bundesliga austriaca hasta convertirse en un referente defensivo. Tras varias temporadas destacadas, el Elche apostó por él en el verano de 2024, incorporándolo como agente libre pese a estar valorado en cuatro millones de euros.
En definitiva, Affengruber se ha convertido en el auténtico líder de la zaga ilicitana. Ya fue uno de los centrales más destacados de Segunda División y, en su regreso a la élite, mantiene intacta esa jerarquía que lo distingue desde el silencio y el trabajo. No destaca, no centra los titulares de la prensa, pero su solidez y regularidad no solo aportan seguridad a la defensa, sino que también sostienen al equipo en los momentos de mayor presión, confirmando que el Elche tiene en él un pilar sobre el que construir la permanencia.