La cantera SFC sostiene la zaga del Sevilla
Sábado, 30 de agosto del 2025 a las 23:37
El Sevilla ha encontrado en su propia cantera el sostén de una defensa que en los últimos años se había visto debilitada por decisiones de mercado poco afortunadas. Los fichajes de Tanguy Nianzou y Marcao, llegados para ser pilares del proyecto, no han respondido a las expectativas y, con fichas altas que pesan en el balance del club, han quedado relegados en los planes de todos los entrenadores que han pasado por el banquillo sevillista en los últimos tiempos, en gran parte debido a sus constantes lesiones. Lejos de ellos, los jóvenes formados en la casa están asumiendo el protagonismo con una madurez inesperada.
Kike Salas, cada vez más asentado, se ha convertido en el líder natural de la zaga. Su solvencia, capacidad de mando y contundencia lo han colocado como una pieza indiscutible para el técnico argentino. A su lado, Andrés Castrín ha dado un paso al frente tras la marcha de Loic Badé, completando junto a Salas tres partidos como titular en los que la pareja ha transmitido seguridad y fiabilidad, recordando que la cantera sevillista no solo produce talento ofensivo, sino también defensores de jerarquía.
En ese mismo camino asoma Ramón Martínez, que tras su debut dejó muy buenas sensaciones y despertó la ilusión de ver a otro central de la casa consolidarse en la élite. Su lesión ha frenado momentáneamente esa progresión, pero se espera que, una vez recuperado, vuelva a entrar en la dinámica competitiva y refuerce la columna vertebral del equipo.
La apuesta por la cantera no es solo un recurso obligado por las circunstancias, sino una respuesta convincente a los errores pasados. El presente del Sevilla en defensa ya habla con acento de Nervión, y todo apunta a que el futuro también seguirá ese camino.