Thierry habla de su lesión, su proceso de recuperasción y su disponibilidad inmediata

Por Tomy Gavaldá, CEO y redactor
Domingo, 07 de septiembre del 2025 a las 20:29

El relato de Thierry Correia es una auténtica travesía de superación, marcada por lágrimas en soledad, entrenamientos interminables y un proceso de recuperación lleno de altibajos. Entre el apoyo de su familia, amigos y compañeros del club, logró transformar el dolor en motivación, madurando como persona y como profesional. Su camino estuvo acompañado por médicos, fisioterapeutas y readaptadores, que se convirtieron en pilares fundamentales de su regreso. Ahora, con la mente puesta en volver a sentir el calor de Mestalla y el cariño de la afición, afronta la posibilidad de reaparecer contra el Barça con ilusión renovada.

DEF

Cómo se encuentra
"La verdad es que me estoy encontrando muy bien. Para mí está siendo una sorpresa, porque hace dos meses todavía tenía mucha molestia y yo no pensaba que iba a estar un poco antes. Estaba previsto volver a finales de septiembre con el equipo, pero al final he podido acortar los plazos y me estoy encontrando muy bien".

La lesión
"Creo que fue el minuto cincuenta y algo. En ese lance iba fuerte y cuando veo a Alderete, intento quitar el pie y en ese momento es cuando la rodilla me va hacia adentro. Noté un sonido, más que molestia. El sonido nunca es algo bueno. Cuando entré en el vestuario, estando en caliente, apoyé el pie en el suelo y me vi bien. Al final del partido notaba que no tenía tanta movilidad en la rodilla, que me dolía un poco. Al inicio pensaba que no iba a ser nada, pero fue lo peor. El día que me dijo lo que tuve, fue muy difícil hablar con mi familia, amigos... explicarles que tenía una rotura de cruzado. Pero desde el principio sabía que me iba a recuperar, hasta cuando al comienzo tenía muchas molestias, siempre creí que iba a volver a jugar al fútbol. Claro que tuve noches que no podía dormir, inmovilizado. Pero estaba en casa con amigos, familia, mi mujer, mi madre,... me ayudaron mucho".

El llanto en soledad
"Cuando volví al gimnasio empezaron los problemas. Es difícil decirte un momento, porque son todos malos. El primer mes... vale que estoy en mi familia en Portugal, pero no poder estar con mis compañeros era complicado. Tanto que qeuría irme ya a Valenca para estar con mis compañeros. Para mí, que vivo de mi cuerpo,... yo soy deportista y no poder hacer nada es complicado. Cuarto mes de recuperación, en casa después de entrenar, haciendo el trabajo extra, tuve muchas molestias en la rodilla y me acuerdo que empecé a llorar solo en casa. Tengo los espejos en el gimnasio y me miro y hablo: ¿por qué lloras? Yo sé que voy a conseguir volver a jugar a fútbol y ese momento para mí fue algo especial porque estaba solo."

El espejo y la lucha
"Un momento que yo me miré al espejo y veía a una persona que tiene que seguir luchando a pesar de todas las adversidades que tiene. Entrenando o haciendo físio aquí en el club, me venían las lágrimas igual porque la verdad es que ha sido muy, muy duro la recuperación. Y yo me acuerdo cuando volví el primer mes, Rai, que es el físio que me ha tratado muchas veces, me decía: Titi, tienes que tener en tu cabeza que tu recuperación va a tener días así y otros días así. Y yo, no, no, mi recuperación va a ser así. Y la verdad es que él tenía mucha razón, que mi recuperación sería así. Un bajón gigante, volví a subir, volví a bajar gigante."

Altibajos y constancia
"Cuando estoy en gimnasio, hay días que vengo con muchas ganas, hay otros días que vengo sin ganas, hay días que vengo con mucha molestia, hay días que vengo y noto que la rodilla está muy bien. Y el principal es estar siempre centrado en el objetivo que es volver. Para mí eso fue lo más importante. Porque había días que yo me despertaba y no podía ni caminar y sabía que tenía que venir aquí y hacer trabajo de gimnasio. Y yo cuando trabajo, trabajo fuerte. O voy a full o no voy. Con el tiempo sabía que iba a empezar el césped. Y la verdad que cuando empecé las carreras, mucha molestia en la rodilla. Yo no creía que iba a estar tan pronto con el equipo. Yo hacía trabajo en vacaciones, hacía trabajo de gimnasio. Top. No tenía ninguna molestia haciendo los trabajos que me pasaba Jordi. Iba a cenar con mi mujer, estábamos una hora en el restaurante. Cuando me levanto, no puedo caminar. Y yo, ¿cómo voy a poder jugar a fútbol si voy a cenar, estoy una hora sentado y cuando me levanto me vuelvo a hacer la rodilla? Fue un trabajo en equipo. Tanto los físicos, como el rehabilitador, como el médico. Fuimos hablando y viendo cómo respetaba mi cuerpo. Nunca tuve un plazo para volver al equipo. Cuando me fui de vacaciones, teníamos un plazo que era volver a inicio de septiembre con el equipo. Pero cuando volví de vacaciones, con el trabajo que hice durante esas tres semanas, mi rodilla ha ganado como un plus. Puede ser la rodilla del trabajo o también de mi cabeza, de no estar con el equipo, de ver la gente saliendo y yo quedándome dentro del gimnasio. También puede ser eso. Porque muchas veces el trabajo mental puede ayudar en este tipo de recuperaciones."

El regreso contra el Barça
"Para el partido contra el Barça, de lo que está hablando dentro, ya puedo estar disponible para ir convocado. Mis sensaciones son buenas, pero después jugar ya depende del míster. Me da igual la posición, si el míster me habla que tengo que jugar de delantero, que lo más importante para mí ahora mismo es poder pisar el terreno de juego."