Carlos Corberán ha comenzado este miércoles a ensayar en varios ejercicios con una defensa de cinco en los entrenamientos, probando un esquema con tres centrales: Diakhaby, Tàrrega y Copete. La novedad llega tras la reincorporación del internacional guineano, que regresó después de sus compromisos con la selección. El técnico analiza la posibilidad de reforzar la zaga ante un rival de gran poder ofensivo como el Barcelona, consciente de que jugadores como Gayà y Foulquier han mostrado dificultades en tareas defensivas a sus espaldas. Sin ir más lejos, el capitán valencianista sufrió en Pamplona, donde se le vieron las costuras en acciones de uno contra uno, algo que ha hecho reflexionar al entrenador.
La introducción de un tercer central reforzaría la seguridad atrás, aunque supondría sacrificar a un futbolista de ataque en el once inicial. Corberán todavía no ha tomado una decisión definitiva, pero los ensayos apuntan a que podría apostar por un sistema más conservador para equilibrar al equipo.