Bellingham reclama su sitio en el once de gala: La difícil tarea de Alonso
Jueves, 25 de septiembre del 2025 a las 14:08
Xabi Alonso se enfrenta a un dilema tan complejo como inevitable: el encaje de Jude Bellingham en su once de gala. Tras sesenta días de silencio competitivo, consecuencia de una operación de hombro que lo apartó de las cuatro primeras jornadas de Liga y de la primera batalla en Champions, el inglés regresa con el hambre intacta y con la ambición de reclamar su trono en la medular blanca. Sus primeros pasos fueron tímidos, apenas unos minutos contra el Espanyol y algo más de aire frente al Levante. Pequeñas pinceladas que anuncian que pronto, más temprano que tarde, volverá a ser la pieza que desordene cualquier jerarquía establecida hasta la fecha.
Pero, ¿dónde ubicarlo en un once que ya ha aprendido a sobrevivir sin él? El jeroglífico de Alonso se multiplica en noches de clásico o de derbi, donde cada movimiento define un destino. ¿Será Mastantuono el sacrificado para abrir hueco a Bellingham en un sistema con doble punta? ¿O caerá Arda Güler del dibujo para que el inglés se sitúe como mediapunta, por delante de Tchouaméni y Valverde? Existen variantes más audaces: retrasar a Tchouaméni entre centrales, ceder el carril derecho a Valverde y poblar la medular con Arda y Bellingham, aunque ello obligaría a prescindir de la fiabilidad de Carvajal o de Alexander-Arnold. Incluso la herejía más osada toma forma en la mente del técnico: sentar a Vinicius y colocar a Jude en la banda izquierda, desafiando cualquier dogma previo.
La realidad es que el calendario apretado ofrece a Alonso el bálsamo de las rotaciones. Bellingham volverá a ser esencial, pero rara vez veremos un once de gala inmutable. En la alquimia blanca, cada partido será una nueva fórmula, y en todas ellas resonará el nombre de Jude, el inglés que retorna para reclamar su sitio en la corte merengue.