Moleiro aprende el idioma de Marcelino y crece en contexto groguet
Domingo, 28 de septiembre del 2025 a las 14:54
El inicio de curso no fue sencillo para Alberto Moleiro. El canario, fichado como uno de los grandes proyectos de futuro del Villarreal, parecía condenado a un papel secundario en el esquema de Marcelino García Toral. Sus primeras semanas estuvieron marcadas por suplencias, sustituciones tempranas y la sensación de que no terminaba de encajar en el 4-4-2 del técnico asturiano, que exige verticalidad, rigor defensivo y una capacidad de ida y vuelta que no se asocia de manera natural al juego de Moleiro. Sin embargo, el tiempo ha empezado a trabajar a su favor.
En los últimos cinco encuentros, el ex de la UD Las Palmas ha sido titular en tres y, en el último, contra el Athletic Club en La Cerámica, firmó el gol de la victoria saliendo desde el banquillo. Una acción que simboliza su adaptación y la confianza que va ganando dentro del grupo. Ese tanto no solo le otorgó tres puntos vitales al Villarreal, sino que también sirvió como declaración de intenciones: Moleiro ya no es un jugador de relleno, sino una alternativa real capaz de decidir partidos.
La evolución se explica desde el trabajo silencioso. Moleiro ha ido entendiendo lo que Marcelino demanda de sus interiores: sacrificio defensivo, disciplina táctica y rapidez en las transiciones, algo que provocó su titularidad contra el Sevilla, Osasuna y Atlético de Madrid. Si bien su talento natural reside en la pausa y la asociación, ha sabido añadir a su repertorio un punto extra de intensidad. Con 325 minutos en Liga y participación también en la Champions, su protagonismo ya supera lo previsto tras las primeras jornadas.
El futuro inmediato plantea un reto mayor: consolidar esa progresión frente a la competencia de jugadores como Solomon. Pero la sensación en Villarreal es que Moleiro ya ha cruzado la frontera más complicada: pasar de ser una incógnita a convertirse en un activo valioso dentro del plan de Marcelino.