Álex Baena se acerca a su 'prime'

Por Tomy Gavaldá, CEO y redactor
Miércoles, 29 de octubre del 2025 a las 21:36

La paciencia, en el fútbol, es un arte que pocos dominan. Álex Baena la ha convertido en su aliada durante estos meses de aprendizaje y adaptación en el Atlético de Madrid y al ecosistema Cholo Simeone. Su desembarco en el Metropolitano, marcado por una inoportuna lesión muscular y una posterior apendicitis, amenazó con apagar antes de tiempo la llama de uno de los fichajes más ilusionantes del curso. Pero el talento siempre encuentra su cauce, y el del mediapunta almeriense comienza a fluir con la misma claridad que en aquellos días dorados en el Villarreal, cuando su fútbol y asistencias se desbordaban por las zonas cercanas a área y encendía los radares de media Europa.

MED

En apenas 234 minutos repartidos en siete encuentros entre Liga y Champions, tres de ellos como titular, Baena ha dejado suficientes destellos como para intuir que su ascenso es inminente. Su irrupción ante el Betis, donde firmó una obra maestra para limpiar las telarañas de Pau López, no solo supuso su primera diana oficial como rojiblanco, sino también la confirmación de que Simeone ha dado con la tecla. El técnico argentino, siempre obsesionado con el equilibrio y el sacrificio, ha encontrado en el almeriense un interior capaz de unir el fuego del talento con el rigor táctico. Situado en ese 4-2-3-1 que el Cholo empieza a moldear, Baena ha aprendido a medir los tiempos: cuándo presionar, cuándo cerrar pasillos, cuándo cubrir el espacio de Koke o cuándo acelerar para desatar la transición.

Su aportación va más allá de los registros contables. En cada toque demuestra una visión panorámica del juego, un sentido del espacio reservado a los elegidos. Ordena la salida del balón, ofrece apoyos entre líneas y da vértigo a la ofensiva cada vez que pisa tres cuartos. Junto a Julián Álvarez y Pablo Barrios, forma la nueva trinidad creativa del Atlético, un núcleo joven sobre el que Simeone puede construir su próximo proyecto de éxito.

La espera ha merecido la pena. El ’10’ rojiblanco empieza a honrar el legado con fútbol y carácter. Baena se acerca a su prime, ese punto de madurez en el que el talento se alía con la experiencia.