El Sevilla se derrumba sin Azpilicueta ni Mendy
Sábado, 01 de noviembre del 2025 a las 19:27
Durante la primera mitad, el Sevilla se sostuvo como un muro firme ante el empuje del Atlético de Madrid. En el Metropolitano se respiraba equilibrio, una sensación de orden que hacía presagiar un duelo largo, intenso, de pequeños detalles. Matías Almeyda había logrado que su equipo compitiera con disciplina táctica y energía coral, sustentado en dos figuras que simbolizaban ese espíritu: César Azpilicueta y Batista Mendy. El primero, un capitán con voz de mando y oficio, fue el eje sobre el que giró toda la defensa; el segundo, pulmón inagotable en la medular, interpretaba cada transición. Entre ambos, levantaban un Sevilla sólido, rocoso, que resistía el poder físico y la pegada del rival.
Pero la solidez se resquebrajó en el descanso. Azpilicueta empezó a notar una leve molestia y Mendy llegó al límite del esfuerzo. Almeyda, prudente, decidió sustituirlos para evitar riesgos musculares, consciente de la carga de partidos que aguarda en noviembre. Sin embargo, las consecuencias fueron inmediatas. El equipo perdió jerarquía, orden y liderazgo. El Atlético olió la sangre, apretó el acelerador y, en veinte minutos, castigó con tres golpes certeros. El plan preventivo del técnico argentino evitó males mayores en lo físico, pero dejó al descubierto una verdad incómoda: sin Azpilicueta ni Mendy, el Sevilla pierde su columna vertebral y se desmorona como un castillo de arena ante la primera embestida.