Corberán, de perdidos a Cömert
Jueves, 06 de noviembre del 2025 a las 23:58
En Paterna, los focos apuntan a Eray Cömert, un viejo conocido al que el destino, el azar o simplemente la mala racha del Valencia CF vuelven a colocar en la primera línea de fuego para enfrentarse este domingo al Real Betis en el Estadi de Mestalla. El equipo, antepenúltimo en la tabla con solo nueve puntos y un caudal de críticas que no cesa, se encuentra sumido en esa nebulosa donde cada decisión parece una metáfora del riesgo y la necesidad. Y allí, en medio del desconcierto, aparece la figura del central suizo, olvidado durante buena parte de la temporada, con apenas un puñado de minutos en las piernas y el eco de una cesión en Pucela que convierte la situación en una película de terror ante uno de los equipos más en forma del campeonato.
Carlos Corberán, ese entrenador que parece disfrutar caminando sobre el filo de la navaja táctica, ensayó en la sesión del miércoles un 5-3-2 que huele tanto a pragmatismo como a súplica. Sin Diakhaby, que continúa en rehabilitación, y con la zaga convertida en un sudoku sin solución aparente, el técnico se plantea alinear a Cömert como central en una defensa de tres. Lo hace no por capricho, sino porque el calendario aprieta, el rival, un Betis con un Antony y Abde que vuelan por Europa, no perdona, y el valencianismo ya empieza a mirar de reojo a la clasificación con un suspiro que suena a octubre del año pasado.
El cuadro es aún más dantesco si se recuerda que Cömert se quedó como cuarto central de la plantilla tras una pretemporada aceptable, pero con el innegable peso de haber descendido con el Valladolid durante su cesión. Allí, en Pucela, acabó el curso en el banquillo, víctima de su propio bajo rendimiento.
Ahora, con el Mestalla convertido en juez y jurado de cada decisión, Cömert tiene ante sí la oportunidad de cambiar el relato: pasar de marginado a inesperado salvavidas. Porque el fútbol, tan dado a las redenciones improbables, a veces elige a sus héroes entre los olvidados. Si el suizo logra sostener el muro ante el vendaval verdiblanco, su regreso podría significar algo más que una necesidad.