El Real Madrid encara un tramo decisivo de la semana marcado por la incertidumbre física de varios de sus futbolistas más importantes a cuatro días de visitar al Elche en el Estadio Manuel Martínez Valero, en la jornada 13 del campeonato de Liga. La baja de Militao, que regresó de la selección brasileña con una lesión en el aductor sufrida ante Túnez, ha encendido las alarmas en una defensa ya condicionada por el desgaste acumulado y la situación de Rüdiger y Carvajal, este último descartado y el alemán en la recta final. Por ello, las sesiones de jueves y viernes se presentan esenciales para que el cuerpo técnico determine con precisión el estado real de la plantilla antes del compromiso liguero del domingo con hasta siete futbolistas entre algodones.
En el apartado de dudas se encuentran Courtois, Valverde, Tchouaméni y Mastantuono, todos ellos en proceso de recuperación de diferentes problemas musculares. Aunque sus dolencias no son graves, aún deben superar las últimas pruebas y completar trabajo con el grupo antes de recibir el visto bueno definitivo. Más optimismo generan los casos de Camavinga, Mbappé y Dean Huijsen, que arrastran molestias leves tras ser descartados pos sus selecciones y, en principio, no sufren lesiones de gravedad. Más bien fueron descartados por precaución.
El plan del Real Madrid es claro: el jueves marcará quién está realmente preparado para dar un paso adelante de cara a ser incluido en el once titular; el viernes y el sábado servirán para afianzar sensaciones. En el club tienen claro que, salvo sorpresa, quien no se incorpore con normalidad el viernes tendrá muy difícil aparecer en el once inicial con solo una sesión. Se esperan novedades médicas desde mañana y el regreso completo de los internacionales en las próximas horas.