La motivación del ex envuelve a Álvaro Rodríguez
Jueves, 27 de noviembre del 2025 a las 12:39
Álvaro Rodríguez vive estos días en un territorio emocional reservado para quienes encuentran, en el cruce entre pasado y presente, una gasolina competitiva capaz de transformar su rendimiento. El delantero uruguayo del Elche, que desató la locura en el Martínez Valero con un golazo ante el club que le formó, el Real Madrid, afronta ahora otro reencuentro con carga simbólica: su regreso al Coliseum, donde jugó cedido la temporada pasada y donde nunca logró la continuidad que buscaba bajo la dirección de José Bordalás. Aquella etapa, con luces y sombras, hoy la interpreta como una pieza más de su crecimiento. Fue un año de aprendizaje intenso, de adaptación a un fútbol más rígido, directo y físico, y de vivencias que, vistas desde la distancia, moldearon su madurez competitiva.
El gol al Madrid, una acción de potencia y determinación: conducción larga, recorte sobre Asencio y un misil a la escuadra imposible para Thibaut Courtois, ha reactivado la confianza del ‘Toro’, que encadena dos jornadas consecutivas viendo portería. Es su mejor momento desde que irrumpió en la élite. Ya no es aquel canterano que trataba de hacerse un hueco en el primer equipo blanco ni el joven que buscaba minutos en Getafe; ahora es una pieza creciente dentro del proyecto de Eder Sarabia, que valora su impacto inmediato y podría premiarlo con la titularidad en el Coliseum. Aun así, la competencia es real: Rafa Mir y André Silva también opositan al once, y la decisión final del técnico se mantiene en el aire.
Desde Getafe llegan también palabras cálidas. “Es un gran chico”, recordó Bordalás, quien subrayó que Álvaro llegó sin pretemporada y con molestias que condicionaron su adaptación a un contexto de máxima exigencia física. Pese a todo, dejó buena imagen en el vestuario azulón. Ahora, en Elche, su fútbol encuentra otro ecosistema: más combinativo, más asociativo, más adecuado para explotar su zancada, su agresividad y su capacidad de ruptura al espacio.
Si marcar al Madrid alimentó su motivación del ex, hacerlo en el Coliseum añadiría una capa emocional todavía más poderosa. Para Álvaro Rodríguez, el pasado ya no es una carga: es impulso. Y este viernes quiere volver a demostrarlo.