Vesga envejece de forma prematura ante Jauregizar y Rego

Por Tomy Gavaldá, CEO y redactor
Lunes, 01 de diciembre del 2025 a las 20:06

La situación de Mikel Vesga en el Athletic Club atraviesa un punto de inflexión inesperado. Con 32 años, edad aún perfectamente vigente para un mediocentro de su perfil, el pivote gasteiztarra se encuentra, sin embargo, desplazado por una generación que no espera turnos. El Athletic se rejuvenece desde dentro, y el cambio le está llegando a Vesga antes de lo que dictan sus piernas, pero no antes de lo que ofrecen los rendimientos.

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La irrupción de Alejandro Rego, de apenas 22 años, ha sido contundente. El canterano ha aprovechado la baja de larga duración de Beñat Prados para colarse en los planes de forma directa: 90 minutos ante el Slavia de Praga, 90 frente al Levante, dos titularidades completas que han confirmado que no es un parche, sino una opción real y de presente. Su físico de 1,92 metros, su lectura moderna del mediocentro: mezcla de pivote de salida y box-to-box: y una serenidad impropia de su edad le han colocado en la primera línea.

A su lado, Jauregizar, también de 22 años, ya es una pieza estable. Y cuando Prados regrese, con 24, el embudo será todavía más estrecho. En ese contexto, Vesga ha pasado de ser sostén a ser recurso: sin minutos en Praga, donde Juregizar descansó. Apenas 10 ante el Levante, donde Galarreta estuvo sancionado. Rego le ha adelantado contundentemente y su peso competitivo se ha evaporado sin ruido, pero con juventud. No es un declive físico evidente, ni una cuestión biológica: es pura competencia interna.

Con contrato hasta 2027, Vesga no está ante una adiós anticipado, sino ante un desafío mayúsculo. Si quiere recuperar un rol relevante, deberá reconstruir una versión más dinámica y menos estática que le permita responder al nuevo Athletic. La edad no lo condena. La evolución del equipo, sí.