Arnau Martínez lidera la resistencia
Domingo, 14 de diciembre del 2025 a las 14:41
Cuando la temporada se convierte en una prueba de supervivencia, los equipos dejan de buscar héroes puntuales y necesitan líderes capaces de sostener la estructura a medio y largo plazo. En ese escenario se ha movido el Girona durante buena parte del curso, amenazado por la irregularidad, el desgaste mental acumulado y la presión de una clasificación que no concede treguas. En medio de ese contexto, Arnau Martínez ha asumido un papel central: el de sostener al equipo cuando el margen de error se estrecha.
Con solo 22 años, el capitán rojiblanco ha alcanzado los 100 partidos en Primera División con el Girona, un hito que explica tanto su precocidad como su fiabilidad. No es una cifra decorativa, sino el reflejo de una continuidad poco común en un equipo obligado a reajustarse cada semana. Mientras el colectivo ha alternado buenas actuaciones con fases de sufrimiento, Arnau ha sido una constante, un punto de referencia sobre el que ordenar la defensa y construir desde atrás. Por eso Míchel Sánchez no duda en señalarlo como “el jugador más importante del equipo”, el que mejor encarna su idea de fútbol desde el flanco derecho.
La resistencia que lidera Arnau no es épica ni ruidosa. Se expresa en anticipaciones limpias, en duelos ganados cuando el partido se rompe, en salidas de balón que alivian la presión y permiten al Girona respirar. Su polivalencia, como lateral, central o solución de emergencia en la medular, ha sido clave en un curso marcado por las bajas y los reajustes constantes. A ello se suma una aportación ofensiva puntual pero valiosa, con un gol y una asistencia en Liga, siempre desde la lectura del momento y no desde la precipitación.
Canterano, capitán precoz y referente, Arnau Martínez se ha convertido en el rostro de un Girona que pelea por mantenerse en Primera. En una temporada que amenaza con el descenso, su figura representa algo más que rendimiento: simboliza la capacidad del club para resistir, sostenerse y seguir creyendo en su proyecto.