Una puerta entreabierta para Giovani Lo Celso en el Tartiere

Por Tomy Gavaldá, CEO y redactor
Viernes, 09 de enero del 2026 a las 03:51

Giovani Lo Celso lleva semanas transitando por una cornisa fina, casi invisible, entre la espera y la oportunidad. Ni siquiera la ausencia de Isco le abrió de par en par la titularidad, y su temporada ha ido avanzando a base de minutos administrados, contextos adversos y paciencia forzada. Sin embargo, el fútbol también se construye desde los matices, y la segunda parte en el Bernabéu ha dejado una puerta entreabierta por la que el argentino vuelve a asomarse. No es una certeza, sí un indicio.

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En un partido que se rompió por completo para el Real Betis, superado con contundencia por el Real Madrid, Lo Celso fue una de las pocas piezas que ofreció una lectura distinta del juego. Entró tras el descanso por Nelson Deossa, cuando el marcador aún permitía pensar en una reacción, y dejó 45 minutos de participación esperanzadora y con señales de vida competitiva. Un balón parado al poste en el minuto 63, varias acciones de continuidad ofensiva y una sensación clara: el argentino volvió a sentirse futbolista.

Las palabras de Manuel Pellegrini tras el encuentro no fueron un mero ejercicio de cortesía. “Yo lo vi muy bien, creo que entró muy bien, nos dio mucha dinámica en la parte ofensiva, tuvo un tiro en el poste y metió varias pelotas buenas de gol. Ya venía entrenando bien, el equipo venía también en una buena racha, así que él venía teniendo minutos y me alegro mucho por esos 45 minutos que hizo”. Una valoración directa, explícita, poco habitual cuando el técnico no ve opciones reales.

El contexto también empuja. Deossa no pudo completar el partido por bajo rendimiento y fue sustituido al descanso, mientras que Lo Celso cumplió sin desentonar en un escenario hostil, con 28 pases completados, dos acciones creadoras de tiro y una presencia constante en la base de la jugada. No cambió el partido, pero tampoco lo empeoró. Y, en este contexto de inferioridad suprema, eso ya es un paso adelante. Con el Real Oviedo en el horizonte, la puerta no está abierta del todo, pero tampoco cerrada. Lo Celso no reclama nada. Avanza despacio, como veníamos contando. Pero el fútbol, a veces, premia al que insiste sin hacer ruido, pese a que el mercado también acecha en términos de rumorología.