Galán, Bretones y una doble motivación que podría definir la rotación entre Copa y Liga
Viernes, 09 de enero del 2026 a las 10:18
La gestión del carril izquierdo de Osasuna se ha convertido en uno de los focos tácticos más relevantes de la semana tras el fichaje de Javi Galán en este mercado de invierno, procedente del Atlético de Madrid. Tras un partido con Galán de inicio y con tres partidos en apenas siete días, Alessio Lisci afronta una decisión que va más allá de un simple once inicial y que conecta directamente con la planificación, la jerarquía interna y la gestión de los estímulos competitivos. El regreso de Abel Bretones tras sanción y el notable estreno de Javi Galán han abierto un abanico de posibilidades que invita a pensar en una rotación medida.
Bretones llega a este punto con un respaldo difícil de ignorar. Hasta la pasada semana, el lateral lo había jugado todo en Liga, a excepción de los dos encuentros de sanción que se perdió al comienzo del campeonato. Catorce jornadas consecutivas como titular que lo consolidan como un hombre de plena confianza para Lisci, tanto por regularidad como por fiabilidad táctica. Su ausencia ante el Athletic permitió la entrada de Galán, cuyo rendimiento, sólido y profundo, no pasó desapercibido, pero tampoco ha borrado de un plumazo la jerarquía establecida.
Entre semana, la Copa introduce un componente emocional distinto: Galán regresaría a la Reale Arena para medirse a la Real Sociedad, un escenario que conoce a la perfección tras su cesión procedente del Atlético y ante antiguos compañeros. La secuencia se completaría en la jornada 20, cuando Bretones se enfrentaría al Real Oviedo, su exequipo, en el que jugó en segunda división antes de firmar por el CA Osasuna. Si se produce este doble escenario motivacional, este este fin de semana, ante el Girona FC en Montilivi, Lisci podría premiar la continuidad devolviendo la titularidad a Bretones, reforzando la idea de que Galán llegue descansado al partido de Copa.
No obstante, todo responde a una hipótesis. El reparto puede invertirse, o incluso abrir la puerta a que ambos compartan costado en determinados contextos. Lisci decide si da valor a la motivación extra o si prioriza equilibrio y continuidad en una semana que puede marcar el corto plazo de Osasuna en las dos competiciones.