Moleiro pasa al Alavés por la Thermomix
Sábado, 10 de enero del 2026 a las 18:27
El Villarreal CF firmó una victoria de autoridad ante el Deportivo Alavés (3-1) en el Estadio de la Cerámica, en un duelo correspondiente a la LaLiga EA Sports que sirvió para cerrar la primera vuelta con 41 puntos y afianzarse en la tercera plaza. Una tarde que comenzó incómoda y terminó resuelta con contundencia, como si el partido hubiera tenido dos vidas claramente diferenciadas.
El primer acto fue babazorro. El Alavés, valiente y bien estructurado, monopolizó el balón y gobernó el ritmo, con llegadas constantes por banda y un plan reconocible desde el orden. El Villarreal, en cambio, pareció atrapado en una versión espesa, sin profundidad ni continuidad, aguardando el descanso como quien espera una tregua necesaria.
Pero tras el intermedio, el Deportivo Alavés desconectó lineas y pasó por la licuadora grogueta. Eduardo Coudet, que en la previa había bromeado con la Thermomix y la mezcla perfecta, terminó viendo cómo era su equipo el que salía triturado por la versión más feroz del Submarino. Y el botón de encendido lo pulsó Alberto Moleiro. Su gol, una obra de precisión y talento desde la frontal, fue el inicio de una exhibición que ya ha hecho olvidar, sin nostalgia, la ausencia de Álex Baena.
La entrada de Gerard Moreno elevó el nivel competitivo y demostró que sigue viviendo una nueva juventud cada vez que vuelve tras una lesión y el Villarreal olió más sangre mediante Mikautadze, quien anotó el tercero. Moleiro volvió a aparecer, esta vez como asistente, para sellar una actuación imperial, jugando entre líneas con una naturalidad insultante. El Alavés solo pudo maquillar el resultado al final, cuando el desenlace ya estaba escrito tras un error grosero de Thomas que aprovechó Toni Martínez.
Marcelino García Toral celebró una segunda parte perfecta, de esas que definen aspiraciones. El Villarreal mira a la Champions con ambición; el Alavés, con la inquietud de quien sabe que dominar no siempre basta.