El león sale vivo del Reino

Por Tomy Gavaldá, CEO y redactor
Martes, 13 de enero del 2026 a las 23:56

Estadísticas y fichan técnica

El Reino de León fue esta noche un territorio indómito, un anfiteatro donde la Copa del Rey volvió a recordarse a sí misma como un torneo salvaje. La Cultural Leonesa, valiente y desatada, se miró en el espejo de la historia y se reconoció capaz de desafiar a un grande. El Athletic Club, fiel a su genética competitiva, aceptó el reto y salió con vida de una noche diseñada para devorar al más débil.

El inicio fue un golpe de autoridad local. La Cultural encontró premio a su atrevimiento con el primer zarpazo de Iván Calero y, tras el empate de Guruzeta, volvió a adelantarse casi sin dejar respirar al rival. El encuentro entró entonces en una fase de intercambio violento, sin pausas ni cálculo. Guruzeta volvió a empatar, pero Rubén Sobrino, desde el punto de penalti, devolvió la ventaja a los leoneses, que ya se sentían dueños de la noche. Cuando el descanso asomaba como refugio, Oihan Sancet igualó de nuevo desde los once metros, sellando un 3-3 que resumía la locura de un primer acto irrepetible.

Tras el intermedio, el guion cambió de tono. La expulsión de Aitor Paredes obligó al Athletic a replegarse y resistir, mientras la Cultural asumía el control con empuje y fe. Los locales embistieron con el estadio como aliado, pero se toparon una y otra vez con un rival ordenado, dispuesto a sufrir sin perder la compostura. El tiempo reglamentario se agotó sin premio para nadie.

La prórroga elevó el drama a su máxima expresión. Un gol anulado por el VAR dejó a la Cultural suspendida en la incredulidad y fue entonces cuando llegó el instante cruel y decisivo: penalti, silencio, respiración contenida. Unai Gómez ejecutó con frialdad y rompió el empate. El 3-4 fue sentencia y la Copa del Rey coronó otra noche frenética. El Reino fue escenario de una batalla memorable; el león, exhausto y marcado, encontró la salida cuando ya no quedaba aliento.

Estadísticas y fichan técnica