Simeone da indicios de iniciar una maratón sin rotaciones
Miércoles, 14 de enero del 2026 a las 21:03
La visita del Atlético de Madrid al Deportivo en los octavos de final de la Copa del Rey dejó algo más que una clasificación trabajada. El triunfo por la mínima, sellado por un gol decisivo de Antoine Griezmann, funcionó como una radiografía precisa de las intenciones de Diego Simeone en este tramo clave de la temporada: el técnico argentino parece dispuesto a activar una fase de continuidad competitiva, reduciendo al mínimo las rotaciones y consolidando un once de confianza, algo que ya ha hecho en anteriores tramos de temporadas durante su mandato.
El once inicial en Riazor fue revelador. Más allá del relevo en portería de Juan Musso por Jan Oblak y del regreso de Griezmann al frente del ataque en detrimento de Alexander Sørloth, el resto de la alineación respondió a un bloque claramente reconocible. Simeone apostó por una estructura muy cercana a su equipo de gala, incluso en un escenario copero que históricamente ha servido para dosificar esfuerzos. No entraron de inicio ni José María Giménez ni Robin Le Normand en defensa, y tampoco tuvo sitio Thiago Almada, mientras que Matteo Ruggeri volvió a ser titular pese a su momento irregular, una señal inequívoca de confianza del entrenador.
Las circunstancias también condicionaron, pero no alteraron, el plan. La ausencia de Koke y la llegada justa de Pablo Barrios empujaron a Johnny Cardoso y Marcos Llorente a la medular, con Nahuel Molina como novedad en el lateral. Ajustes obligados, sí, pero sin romper la idea matriz. Simeone priorizó automatismos, jerarquías y continuidad por encima de la rotación masiva.
El mensaje es claro. El Atlético entra en una secuencia exigente de partidos y su técnico parece decidido a recorrerla con un bloque estable, introduciendo solo cambios puntuales y necesarios. Todo apunta a que esta línea tendrá continuidad ya desde el próximo compromiso liguero ante el Alavés con la vuelta de Barrios, Koke y tal vez Sorloth como únicas novedades respecto a Riazor. Simeone ha elegido confiar, repetir y competir. La maratón empieza ahora.