Camavinga, lateral por sorpresa en el Carlos Belmonte
Jueves, 15 de enero del 2026 a las 14:07
El debut de Álvaro Arbeloa al frente del Real Madrid dejó una imagen tan inesperada como simbólica: Eduardo Camavinga actuando como lateral izquierdo en un contexto de máxima exigencia. Fue una decisión de emergencia y lectura táctica en un encuentro que terminó con eliminación blanca ante el Albacete Balompié (3-2), en los octavos de final de la Copa del Rey, disputados el 14 de enero de 2026 en el Estadio Carlos Belmonte.
Camavinga ingresó pasada la hora de juego para relevar a Fran García al estar Carreras sin convocar y ocupó el carril zurdo durante el tramo decisivo. Centrocampista por naturaleza, asumió un rol eminentemente defensivo, aportando energía y orden en la circulación, con un alto porcentaje de acierto en el pase, aunque sin incidencia ofensiva reseñable y con un pase a la nada en el tramo final que quedó para los memes. No fue una apuesta de brillo, sino de equilibrio, en un Madrid que buscaba recomponerse tras el descanso.
La fotografía final, sin embargo, fue amarga. La solución puntual no bastó para revertir la inercia del partido ni para evitar un desenlace que subrayó la complejidad del momento. Lo que sí hay que reseñar es que Arbeloa prefirió esta configuración a otra como ver a Alaba en el lateral.