Ugo Raghouber, petición de Luis Castro para elevar el nivel de la medular
Jueves, 15 de enero del 2026 a las 16:22
La llegada de Ugo Raghouber al Levante UD no responde a una oportunidad de mercado ni a un simple parche, pues el Levante ya tiene la demarcación completa y con cuatro futbolistas para la posición de pivote. Es, ante todo, una petición directa de Luis Castro, un técnico que conoce bien el perfil del futbolista y que ha solicitado su incorporación para elevar el nivel estructural de la medular granota en un contexto de máxima exigencia competitiva. El Levante pelea por la permanencia y necesita algo más que energía: necesita orden, fiabilidad y jerarquía táctica en el eje.
Raghouber es un mediocentro defensivo de manual, un “puro 6” formado en la exigente cantera del Lille OSC, donde firmó contrato profesional hasta 2027, pero al que la feroz competencia interna le cerró el paso en el primer equipo. A sus 22 años, con 1,88 metros de estatura y un perfil eminentemente zurdo, destaca por su capacidad para sostener al equipo desde la base: fuerte en el duelo, dominante en el juego aéreo y con una lectura del espacio que le permite anticipar y corregir. No es un mediocentro de foco ni de llegada, sino de equilibrio; el tipo de jugador que ordena sin ruido y que multiplica el rendimiento de quienes le rodean.
Sus números en Ligue 2 con el Dunkerque avalan esa sensación. Percentiles muy altos en duelos ganados, intercepciones y acciones defensivas, unido a una calidad en la distribución superior a la media, dibujan un futbolista preparado para asumir responsabilidades inmediatas. No es explosivo ni especialmente incisivo en campo rival, pero sí fiable bajo presión, capaz de ofrecer líneas de pase limpias y de proteger el balón en escenarios de estrés competitivo. Sus debeÌs están identificados: cierta tendencia a la indisciplina y una aportación ofensiva limitada, pero no desvirtúan un perfil pensado para sostener, no para lucirse.
En ese contexto aparece inevitablemente la comparación con Kervin Arriaga, actual referente del puesto en el Levante. El hondureño ha sido capital en la primera vuelta, pero la carga de minutos abren un escenario que Castro quiere gestionar con inteligencia. Raghouber no llega para desplazar, sino para competir y elevar el estándar. Junto a Pablo Martínez, Unai Vencedor y Oriol Rey, el técnico portugués busca redefinir la jerarquía del centro del campo, priorizando fiabilidad, control y consistencia. La posibilidad de encontrar un doble pivote con Ugo y el honduerño, es posbile, aunque también esto permitiría al Levante tener las espaldas cubiertas ante una posible salida de Arriaga, pues la Serie A está al acecho.
El préstamo hasta final de temporada es, para todas las partes, una prueba de madurez. Para el Levante, una apuesta táctica. Para Raghouber, quizá el primer escenario real para demostrar que su fútbol, sobrio, físico y cerebral, está preparado para sostener equipos en la élite.