Arbeloa aplica el manual de instrucciones de uso de Vinicius
Lunes, 19 de enero del 2026 a las 21:24
Álvaro Arbeloa ha llegado al banquillo del Real Madrid con una certeza clara en un club que devora contextos: a Vinícius Júnior no se le corrige a gritos ni se le afila con el bisturí del reproche público. Se le activa. Se le protege, se le cuida y se le elogia, incluso cuando el rendimiento no acompaña. Se le ordena el entorno para que el talento haga el resto. Ese es el manual. Y Arbeloa lo ha abierto por la primera página.
El técnico no disimula su apuesta. La verbaliza. La repite. La convierte en doctrina. “Vinícius va a estar en el campo siempre que esté disponible y siempre que rinda como él sabe hacerlo”, dijo hoy, antes de remarcar lo esencial: “Es un jugador absolutamente extraordinario, fantástico, excepcional. De los que quiero que tenga el balón cuantas más veces mejor en el pie, porque es muy desequilibrante. Si quiero tener opciones de ganar títulos, necesito a Vinícius en el campo, no fuera”. No es retórica: es hoja de ruta.
Desde su llegada, Arbeloa ha utilizado la rueda de prensa como taller de ensamblaje emocional. Ha recordado que “Vini nos ha dado varias Champions”, ha subrayado su liderazgo incluso en partidos donde ha estado impreciso y ha defendido al futbolista cuando el Bernabéu ha dudado. Tras Albacete habló del jugador que “no se esconde, que pide el balón, que se echa el equipo a la espalda”. En su discurso no hay indulgencia, pero sí contexto; no hay excusas, pero sí memoria.
El contraste con la etapa de Xabi Alonso es evidente. Donde antes hubo fricción y control, ahora hay confianza dirigida. Arbeloa no renuncia al orden ni a la exigencia, pero entiende que el mejor Vinícius aparece cuando se siente importante y respaldado. Le pide riesgo, desborde y personalidad; a cambio, le ofrece continuidad y balón. Mucho balón.
El manual es simple y exigente a la vez: buscarle, rodearle, sostenerle, darle cariño y hacerle la manicura si es necesario. Y, llegado el momento, evaluar resultados. Porque el cuidado no es infinito. Si con tiempo, respaldo y protagonismo no regresa la mejor versión de Vinícius Júnior, el manual se cerrará. En el Real Madrid, incluso los genios responden a un principio innegociable: la confianza se honra rindiendo. Ahora le toca responder a él sobre el césped.