El once se abre de nuevo para Gerard Martín

Por Tomy Gavaldá, CEO y redactor
Jueves, 22 de enero del 2026 a las 14:27

La lesión de Pedri González ha vuelto a alterar el tablero de Hansi Flick en el momento más delicado del curso. El parte médico, que confirma una rotura muscular en el bíceps femoral de la pierna derecha y un mes estimado de baja, no solo priva al Barcelona de uno de sus centros neurálgicos en la creación, sino que obliga a reconfigurar una estructura que en las últimas semanas había encontrado cierto equilibrio. La ausencia del canario reabre un debate que parecía cerrado: la distribución de piezas entre el centro del campo y el eje defensivo.

DEF

En ese contexto, el nombre de Gerard Martín vuelve a ganar peso. El defensa catalán, una de las irrupciones más sólidas de la primera mitad de la temporada, había perdido protagonismo en enero como consecuencia directa del ajuste táctico de Flick, que retrasó a Eric García a la zaga para recuperar a Frenkie de Jong como interior. Ese movimiento, orientado a reforzar el control desde el mediocampo, relegó a Gerard a un papel más secundario tras haberse asentado como central zurdo, posición en la que había sido una solución recurrente durante meses.

Ahora, la baja de Pedri puede invertir de nuevo la lógica. Eric García tiene argumentos para adelantar su posición y acompañar a De Jong en la sala de máquinas, lo que abriría un hueco natural en la defensa para Gerard Martín. No se trata solo de una cuestión de encaje posicional, sino de perfil: Gerard aporta salida limpia, lectura táctica y una fiabilidad que el cuerpo técnico valora en escenarios de rotación, especialmente con un calendario comprimido por las tres competiciones.

Las alternativas, no obstante, existen: Marc Bernal, Marc Casadó o incluso un doble interior con Dani Olmo y Fermín, pero todas implican romper equilibrios que Flick había logrado estabilizar. En ese sentido, Gerard Martín representa la solución más coherente y reciente: no desordena el sistema y permite mantener intacta la jerarquía del mediocampo. El once vuelve a abrirse para él.