Pau Navarro, la mejor noticia del bache amarillo
Domingo, 25 de enero del 2026 a las 19:59
En medio del tramo más abrupto de la temporada para el Villarreal, con resultados que no acompañan y una sensación colectiva de fragilidad, Pau Navarro se ha convertido en una de las pocas certezas a las que aferrarse. El defensa de 20 años ha encontrado en la adversidad el contexto ideal para consolidarse en la élite. Y lo ha hecho desde el trabajo silencioso y la fiabilidad en escenarios donde el error se paga caro.
Nueve partidos de Liga, todos como titular, más de 730 minutos en Primera División y presencia continuada en contextos de máxima exigencia describen una irrupción que ya no puede considerarse casualidad. Ante el Betis, el Real Madrid o en partidos de alta tensión, Navarro ha pasado de ser una solución de emergencia a convertirse en una pieza a tener en cuenta en la rotación de Marcelino. La sanción y problemas físicos de Mouriño, las lesiones en defensa durante todo el curso y la necesidad de recomponer la zaga constantemente han acelerado su proceso, pero también han puesto a prueba su madurez competitiva.
El partido ante el Real Madrid, pese a la derrota, es probablemente su mejor carta de presentación. Titular, 90 minutos, emparejado con Vinícius y Mbappé en un contexto claramente desfavorable, Navarro asumió un rol defensivo de enorme exigencia, con alto volumen de duelos, tackles y situaciones de uno contra uno. No salió indemne, pero tampoco se descompuso. Su lectura defensiva, su fortaleza física y su disciplina táctica lo mantuvieron competitivo hasta el final, hasta el punto de que Marcelino fue rotundo en su valoración: “Yo creo que igual ha sido el mejor del partido, porque hay que tener en cuenta a qué dos rivales tenían enfrente por ese lado. Creo que ha hecho un partidazo”.
El técnico, sin embargo, quiso situar su crecimiento en un marco de prudencia consciente. “Tampoco podemos lanzar las campanas al vuelo y pedir a este chico la responsabilidad de ahora ser el mejor, porque tiene 20 añitos. Lo que tenemos es que estar muy satisfechos de la dinámica que tiene, porque no ha sido solamente hoy”, explicó, recordando también actuaciones previas ante Barça, Elche o Betis. “Lo normal, teniendo tan pocos partidos en Primera, es que tenga altibajos. Nosotros hemos creído en él desde hace muchísimo tiempo y lo único que nos dice esto es que no nos habíamos equivocado”.
Las estadísticas refuerzan ese diagnóstico: percentiles altísimos en tackles por 90 minutos, volumen constante de recuperaciones y una fiabilidad defensiva de primer nivel. Su principal margen de mejora sigue estando en la fase ofensiva, especialmente en la salida de balón, pero es un rasgo habitual en perfiles jóvenes de su demarcación, más aún cuando el contexto colectivo no facilita la progresión.
En un Villarreal que atraviesa un bache de juego y resultados, Pau Navarro representa algo valioso: una realidad defensiva en medio de la duda. Como resumió Marcelino, con una frase que define bien su caso: “Es un chico joven, muy estable a nivel mental, y lo que tenemos que hacer es apoyarle, dejarle dar pasos. Seguro que nos dará mucho, como ya lo está dando”. Y es que a veces, las mejores noticias no son las que cambian el presente, sino las que dan esperanzas de futuro.