La sanción de Nemanja Gudelj, que cumplirá ciclo de amonestaciones tras ver la quinta amarilla ante el Athletic Club, obligará a Matías Almeyda a introducir cambios en el eje defensivo del Sevilla para la visita al RCD Mallorca, este lunes a las 21:00 horas en Son Moix, correspondiente a la jornada 22 de LaLiga. La ausencia del serbio supone un contratiempo importante, ya que se trata de uno de los futbolistas con mayor peso en el equilibrio táctico del equipo.
En este contexto, el nombre que gana fuerza para ocupar su lugar es el de Andrés Castrín. El central gallego, de 22 años, viene creciendo en protagonismo dentro de la rotación y apunta a ser la apuesta del técnico argentino para acompañar a la pareja habitual en defensa. Castrín destaca por su potencia física, su dominio del juego aéreo y su capacidad para ganar duelos, cualidades que encajan en un partido exigente ante un Mallorca intenso en su estadio. Con 650 minutos disputados esta temporada, el joven zaguero tiene ante sí una oportunidad clave para consolidarse en el primer equipo.
Castrín tuvo protagonismo en el último partido ante el Athletic Club, en el que ingresó tras el descanso sustituyendo a Djibril Sow y disputó toda la segunda parte como defensa central. Su entrada sirvió para reforzar la zaga en un contexto de máxima exigencia, contribuyendo a mantener la ventaja en el marcador sin cometer errores, en una actuación sobria y sin incidencias que dejó buenas sensaciones al cuerpo técnico.