Brais se pierde en la pizarra de Matarazzo
Jueves, 12 de febrero del 2026 a las 22:10
La situación de Brais Méndez en la Real Sociedad ha evolucionado de forma progresiva durante las últimas semanas, sin episodios que apunten a un conflicto con Pellegrino Matarazzo, pero sí con una secuencia competitiva que explica la pérdida paulatina de peso dentro del equipo. El gallego inició la etapa del técnico estadounidense como una pieza natural en el entramado ofensivo, heredando la importancia que ya tenía en el equipo y ocupando zonas interiores con libertad para aparecer entre líneas y pisar área. En ese primer tramo, su perfil encajaba con un modelo que buscaba circulación y presencia en campo rival, y su zurda se mantenía como una referencia habitual en la generación ofensiva.
El primer cambio relevante llegó con el avance de las jornadas, cuando Brais fue suplente frente al Celta, su exequipo, entrando desde el banquillo y anotando de penalti en una decisión que inicialmente se interpretó como una gestión preventiva al estar apercibido de cara al derbi. Sin embargo, la jornada siguiente en San Mamés confirmó que no se trataba solo de una medida puntual: volvió a empezar en el banquillo, con Luka Sucic ocupando su lugar nuevamente en el once. El crecimiento del croata, con mayor continuidad en la circulación y capacidad física para sostener partidos de ritmo alto, encajó mejor en el momento competitivo del equipo. Brais entró desde el banquillo y fue expulsado en el tramo final tras una acción polémica, una roja que terminó por romper su continuidad en un contexto en el que su protagonismo ya había comenzado a reducirse. Dos partidos de sanción que reducían su impacto inmediato solo a los partidos de Copa venideros.
En la pasada jornada de Liga contra el Elche y con la ausencia puntual de Sucic, el técnico optó por estructuras que buscan mayor control sin balón, adelantando a Carlos Soler por delante de Turrientes o Gorrotxategi. Y en Copa, cuando todos esperaban de vuelta a Brais, por jerarequía, porque llegaba descansado y porque tampoco podría jugar el siguiente partido en el Bernabéu por tener un segundo partido de sanci´no, Pellerino sorprendió nuevamente con una suplencia para el gallego, apostando por segunda jornada consecutiva por Turrientes, Gorrotxategi y Carlos Soler.
La lectura actual dentro del entorno del equipo es que la jerarquía de Brais no ha desaparecido, pero sí se ha difuminado. Ha pasado de ser una pieza importante a un recurso condicionado por el contexto de partido, en un proceso que responde principalmente a la evolución táctica del equipo y a la competencia interna más que a un descenso definitivo de su nivel individual. El escenario inmediato, además, se le complica: no podrá jugar en el Bernabéu por sanción y la posible vuelta de Sucic la próxima semana refuerza la sensación de que, a día de hoy, ocupa el tercer escalón en la mediapunta para Matarazzo.