Giráldez, listo para seguir girando la maquinaria rotacional contra el Alavés
Jueves, 19 de marzo del 2026 a las 23:00
Claudio Giráldez vuelve a escena con una de sus señas de identidad más marcadas: la gestión del esfuerzo a través de rotaciones. Tras el exigente compromiso europeo en Lyon, donde el Celta certificó su pase con solvencia, el técnico gallego prioriza ahora la frescura competitiva de cara al duelo liguero del domingo frente al Alavés.
El plan no es nuevo, pero sí cada vez más afinado. Giráldez ha logrado implicar a prácticamente toda la plantilla, generando un ecosistema competitivo donde las piezas encajan sin que el rendimiento colectivo se resienta. Ante el desgaste acumulado, varios de los titulares en Francia apuntan al banquillo, especialmente en zonas de alta carga como los carriles y la mediapunta. En Lyon salió con Radu; Rueda, Javi Rodríguez, Starfelt, Marcos Alonso, Carreira; Moriba, Vecino; Fer López, Swedberg; Durán. Pero se esperan cambios.
En defensa, la continuidad podría ser la norma. El trío formado por Marcos Alonso, Starfelt y Javi Rodríguez ofrece garantías, aunque no se descartan ajustes puntuales, sobre todo con Marcos, que jugó los noventa minutos. El sueco fue sustituido al descanso y el canterano ya descansó contra el Betis. Donde sí habrá cambios es en la sala de máquinas: la sanción de Ilaix Moriba y las molestias de Vecino obligan a reconfigurar el centro del campo, con Hugo Sotelo y Óscar Mingueza como principales candidatos a asumir galones.
En ataque, el foco apunta a Iago Aspas. Su suplencia en Europa refuerza su candidatura para liderar el frente ofensivo en Balaídos, acompañado previsiblemente por Borja Iglesias, que regresa tras sanción continental y Jutglà, que anotó el segundo este jueves desde el banquillo. En los carriles también parece haber gente fresca, con Álvaro Núñez y Hugo Álvarez, aunque el ex del Elche podría alternarse con Mingueza en la medular.
El Celta, en plena dinámica ascendente, mide ahora su profundidad de plantilla ante un Alavés competitivo. Giráldez, fiel a su libreto, volverá a mover piezas sin perder de vista el objetivo: sostener el rendimiento sin hipotecar el físico en el tramo decisivo del curso.