Jauregizar deja de ser Ironman
Lunes, 23 de marzo del 2026 a las 22:21
Mikel Jauregizar ha abandonado, por primera vez, el estatus de titular indiscutible. Tras meses asentado en el once inicial, jugando en muchos tramos de temporada los noventa minutos de forma continuada cada tres días, el centrocampista del Athletic partió como suplente frente al Betis, en una decisión motivada por un ligero bache en su rendimiento y las necesidades tácticas del equipo. El regreso de Rego tras cumplir sanción reconfiguró el doble pivote junto a Galarreta, dejando al vizcaíno en el banquillo, una estampa inédita y llamativa en lo que va de curso.
El análisis de las últimas jornadas explica este movimiento. Frente al Barcelona en San Mamés, Jauregizar completó 74 minutos de carácter discreto. Aunque cumplió en la contención y mantuvo el rigor táctico sin pérdidas comprometidas, su impacto en campo rival fue casi nulo. Al equipo le faltó profundidad y el mediocentro no consiguió agilizar la circulación.
La tendencia se confirmó en Montilivi. Durante la derrota ante el Girona (3-0), el Athletic se vio desbordado en la zona ancha. Pese a disputar 68 minutos y mostrarse sólido en los duelos individuales, Jauregizar no pudo frenar el ritmo ni las transiciones del conjunto catalán. Su trabajo, aunque sacrificado, resultó insuficiente para dar equilibrio al bloque.
La suplencia ante el Betis interrumpe una secuencia de 27 titularidades ligueras consecutivas (solo interrumpida previamente por una lesión en la jornada 25). Jauregizar lo había iniciado todo en Liga, incluso en periodos de alta exigencia por la Champions y la Copa del Rey. Sin embargo, el cansancio o la necesidad de refrescar ideas han terminado por imponerse.
Contra el conjunto verdiblanco, saltó al césped en el minuto 61 con el marcador ya encarrilado. Su participación fue funcional y sobria, centrada en gestionar la ventaja y evitar sobresaltos. Los datos de estos tres últimos encuentros dibujan a un futbolista fiable, pero que ha perdido esa capacidad diferencial necesaria en escenarios de élite. Las dudas no surgen de errores groseros, sino de una sutil pérdida de protagonismo.
Ernesto Valverde ha introducido competencia real en el centro del campo con la irrupción de Rego, que aporta una mayor fluidez asociativa y visión para filtrar pases. Mientras tanto, Ruiz de Galarreta se mantiene como el motor innegociable del juego rojiblanco. A falta de nueve jornadas para el desenlace del campeonato, Jauregizar sigue siendo una pieza clave para el esquema de Valverde, aunque ha quedado claro que ya no es inamovible.