Luis García, un rayo de esperanza para Ejuke y Januzaj

Por Tomy Gavaldá, CEO y redactor
Miércoles, 25 de marzo del 2026 a las 11:45

La llegada de Luis García Plaza al Sevilla invita a mirar de otro modo a dos futbolistas que habían quedado atrapados en un ecosistema poco propicio para sus cualidades. Chidera Ejuke y Adnan Januzaj, extremos por naturaleza, atravesaron buena parte del curso a la intemperie táctica, sujetos a un plan que exigía otras jerarquías y que, con el paso de las semanas, fue reduciendo espacios para perfiles como los suyos. El relevo en el banquillo no les garantiza nada, aunque sí les devuelve una posibilidad bastante más nítida de entrar en la conversación competitiva.

En el caso de Ejuke, el balance con Almeyda deja una paradoja elocuente. Su producción fue modesta en términos de gol y asistencia, pero varias de sus irrupciones desde el banquillo sirvieron para alterar partidos espesos y encender ataques que parecían condenados a la inercia. Sus 23 apariciones y 771 minutos reflejan una participación intermitente, muy condicionada por problemas físicos y ausencias internacionales, aunque también sugieren que el nigeriano encontró mejor acomodo cuando el encuentro ya estaba abierto y el Sevilla necesitaba desborde, amplitud y un punto de agitación.

Januzaj, por su parte, vivió un regreso tenue, más insinuado que consolidado. Almeyda llegó a señalar públicamente su calidad, y durante algunos tramos le concedió una segunda vida en la rotación, pero las lesiones volvieron a interponerse y su presencia terminó diluyéndose. Los 384 minutos repartidos en 13 partidos, junto a sus dos goles en Copa, dibujan un curso breve, fragmentado y de escaso vuelo, aunque no exento de detalles técnicos que explican por qué su nombre sigue apareciendo cada vez que el equipo necesita pausa, último pase o un gesto inesperado.

Con Luis García Plaza, el paisaje puede ensancharse para ambos. Su inclinación por estructuras con extremos naturales favorece, al menos de entrada, una lectura más amable para futbolistas de banda. Ya en el Deportivo Alavés se vio la mejor versión de futbolistas verticales como Carlos Vicente, Carlos Martín o Abde Rebbach y sus preferencias pasan por hombres incisivos por las bandas. La competencia seguirá ahí, con Juanlu, Oso, Alexis o Vargas apretando espacios, pero Ejuke y Januzaj vuelven a divisar algo parecido a una oportunidad. A veces, en equipos dañados, eso ya supone un comienzo.

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