Amrabat irrumpe con fuerza y recupera su jerarquía

Por Tomy Gavaldá, CEO y redactor
Domingo, 29 de marzo del 2026 a las 18:34

La vuelta de Sofyan Amrabat tras superar su lesión ha tenido un impacto inmediato en el Betis. Pellegrini ya contaba con él antes de entrar en la enfermería como una pieza de peso en la sala de máquinas, pero su reaparición ha reforzado esta idea con rapidez: el marroquí ha regresado con ritmo, mando y sitio en el once de gala, saltándose un proceso lógico de integración a la competición y repitiendo esfuerzos como titular en dos partidos consecutivos en tres días.

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La lesión de tobillo que derivó en una artroscopia el 27 de enero apartó al centrocampista durante casi dos meses, una ausencia sensible en un tramo de calendario denso para el conjunto verdiblanco. El futbolista tuvo un proceso de recuperación lento, con trabajo parcial desde comienzos de marzo y convocatoria posterior contra el Celta, pero titular de golpe en la vuelta de octavos de la Europa League, contra el Panathinaikos, jugando 62 monutos. El equipo necesitaba recuperar a un futbolista con peso en la organización y energía para sostener el doble pivote y Pellergini no tuvo dudas en devolverle el mando de la sala de máquinas.

La respuesta de Amrabat fue concluyente y ante el conjunto griego firmó una actuación de gran nivel. Marcó un gol de enorme factura desde fuera del área, dominó fases amplias del encuentro y ofreció una versión muy completa en la circulación, la vigilancia y el despliegue físico. Su partido transmitió una sensación nítida: el ritmo competitivo seguía ahí, ayudando al equipo a lograr un triunfo solvente para pasar a cuartos.

Tres días después, en San Mamés, Pellegrini sorprendió, se saltó la lógica rotacional y la jerarquía volvió a imponerse con el marroquí, jugando durante los 90 minutos en uno de los escenarios más exigentes de la Liga. El Betis perdió, aunque el rendimiento del mediocentro dejó señales positivas. Amrabat mantuvo precisión en el pase, presencia en la disputa y capacidad para dar orden a un partido de ritmo alto, de mucha ida y vuelta. En un contexto incómodo para su equipo, estuvo a un nivel fiable.

En solo dos partidos, Pellegrini ha hecho que Amrabat pasara de la enfermería a la primera línea sin pasar por un proceso intermedio. Su entrada en el once responde a un rendimiento que vuelve a encajar con naturalidad en la idea del técnico chileno. Y es que con el marroquí, el Betis gana equilibrio, contundencia y control con su presencia.

En plena fase decisiva del curso, su vuelta ya se interpreta como una de las mejores noticias del equipo verdiblanco, aunque para ello haya que sacrificar a un futbolista que parecía haberse hecho con la titularidad en las primeras batallas del 2026: Álvaro Fidalgo, que parece que quedará finalmente relegado a un papel secundario.