El degradado de Ferran hacia lo irrelevante
Domingo, 29 de marzo del 2026 a las 19:42
La temporada de Ferran Torres contiene dos etapas muy distintas separadas por el cambio de año. Hasta diciembre, el atacante valenciano fue una de las piezas más productivas del Barcelona: certero en el área, activo en la presión y capaz de convertir cada intervención en una amenaza seria. Sus cifras respaldaban esa impresión y, durante semanas, llegó a discutirle a Lewandowski el liderazgo goleador del equipo. En aquel tramo, Ferran marcaba con frecuencia y, además, transmitía la impresión de haber encontrado por fin un acomodo estable en el engranaje ofensivo azulgrana. 11 goles en Liga y 2 en Champions reflejaban una temporada para enmarcar, pero todo cambió con el cambio de dígito anual.
Desde enero, la temporada del delantero del de Foiós ha perdido relieve hasta quedar reducida a un papel secundario, cada vez más tenue en los partidos de mayor exigencia. Los números generales todavía conservan una apariencia estimable, con una cifra de goles que mantiene cierto empaque entre Liga, Champions, Copa y Supercopa de la primera vuelta, pero ese balance esconde una pendiente descendente muy marcada. En 2026, su producción ha menguado con claridad: menos acierto, menos continuidad y una presencia mucho más liviana en el juego del Barça. Un gol en Liga, ninguno en Champions. La sequía, además, se ha prolongado justo cuando el calendario concentraba los encuentros de mayor voltaje competitivo.
El indicio más revelador está en la pérdida de jerarquía. Ferran ha pasado de ser una pieza capaz de alterar el plan del adversario a convertirse en una solución de banquillo, útil sobre todo para retocar partidos ya encarrilados o dar oxígeno a los titulares, aunque sin ampliar sus números. En Champions, su cuota de protagonismo se ha encogido hasta quedar reducida a apariciones breves; en Liga, sus intervenciones han resultado discretas y con escasa capacidad para modificar el pulso de los encuentros, con un solitario gol contra el Elche en lo que llevamos de año. Además, las cuatro suplencias consecutivas de las últimas jornadas resumen con precisión ese desplazamiento y evolución hacia un papel cada vez más secundario.
Se trata, en definitiva, de una degradación evidente. Ferran sigue presente en la rotación, ahora más como arma de revulsivo, aunque su peso competitivo ha quedado rebajado a una dimensión menor dentro del ecosistema ofensivo del Barcelona. Robert Lewandowski, aunque sigue teniendo detractores y su nivel está lejos del de su mejor versión debido a su edad, es ahora el favorito de Hansi Flick para los partidos importantes. Solo depende de Ferran y su rendimiento virar la tendencia y volver a recuperar el protagonismo perdido.