Zito Luvumbo coge velocidad con Demichelis
Domingo, 29 de marzo del 2026 a las 22:49
Zito Luvumbo empieza a encontrar en el Mallorca su nuevo espacio y entorno de confianza. El angoleño, incorporado el 2 de febrero de 2026 como cesión del Cagliari hasta final de temporada, aterrizó en Son Moix con cartel de refuerzo de urgencia, una pieza para agitar los partidos desde la velocidad y el desborde. Durante sus primeras semanas, sin embargo, su presencia fue poco más que episódica. Jagoba Arrasate apenas le abrió espacio en la rotación y su participación quedó reducida a apariciones breves, sin el contexto ni la continuidad que necesita un futbolista de sus características para soltarse.
La llegada de Martín Demichelis, no obstante, ha cambiado el paisaje en poco tiempo. El nuevo técnico ha visto en Luvumbo una herramienta útil para un Mallorca que necesita colmillo, metros y valentía en campo abierto. Le concedió minutos ante el Espanyol, donde entró en el tramo final y dejó una impresión estimulante por su frescura y su capacidad para encender cada transición. Después, en Elche, le entregó su primera titularidad como futbolista bermellón. El resultado no acompañó, pero el extremo firmó 65 minutos de gran actividad, rompió al espacio, atacó con decisión y sirvió a Pablo Torre la jugada del 0-1, un pase con intención que confirmó que su fútbol puede aportar bastante más que vértigo.
A sus 23 años, Luvumbo no tiene todavía la plaza asegurada en un ataque con competencia abundante, entre la continuidad de Mateo Joseph, el buen momento de Pablo Torre y el inminente regreso de Jan Virgili. Además, el rombo sigue siendo una opción para Demichelis, un sistema que elimina los extremos. Aun así, su nombre ya circula con otro relieve en el vestuario y en la grada. Demichelis le ha dado confianza, y el africano ha respondido con lo más valioso que puede ofrecer un extremo en un equipo tensionado por la tabla: electricidad, atrevimiento y la sensación de que, cuando arranca, el partido puede inclinarse de repente a favor del Mallorca.