Pablo Martínez, listo para agitar la medular de Luis Castro
Miércoles, 01 de abril del 2026 a las 10:43
La recuperación de Pablo Martínez devuelve al Levante una pieza de peso en un momento especialmente delicado del calendario. El centrocampista, uno de los futbolistas que mejor había interpretado la idea de Luis Castro desde la llegada del técnico al banquillo, vuelve a escena con opciones reales de entrar en el once en Anoeta. Su presencia, más allá de lo puramente numérico, introduce una variante de jerarquía, pausa y lectura del juego que había echado de menos el equipo durante su ausencia.
Desde que Castro tomó las riendas en diciembre, Pablo Martínez encontró un encaje natural en ese entramado versátil que el entrenador portugués ha ido moldeando según el rival y el contexto de cada encuentro. Con balón, su criterio para dar continuidad a las jugadas y su facilidad para enlazar con la mediapunta le convirtieron en una figura muy valiosa. Tras lesionarse durante 33 días por una lesión de rodilla, el Levante sostuvo el pulso competitivo, pero perdió una cuota apreciable de control en la sala de máquinas, ese poso que tantas veces marca la diferencia cuando el partido se ensucia o exige temple.
Su reaparición ante el Oviedo dejó indicios alentadores. Fue un regreso sensato, medido y útil. Entró para aportar orden en un tramo de máxima exigencia y confirmó que ya está en condiciones de discutir un puesto. Ahí se abre ahora uno de los focos más atractivos de la semana granota. Olasagasti ofrece despliegue y energía en el doble pivote ujunto a Oriol Rey, de otro perfil recuperador, mientras Iker Losada, actuando por delante, añade visión de juego, movilidad y llegada. Pablo Martínez, en cambio, eleva la densidad futbolística del equipo y ensancha las posibilidades de Castro, que deberá decidir si darle entrada en el doble pivote, la mediapunta o dejarle otro partido más en el banquillo. De momento, las sensaciones parecen favorables para que recupere la titularidad en muy poco tiempo.