Aumentan las dudas sobre la titularidad de Antony contra el Espanyol
Miércoles, 01 de abril del 2026 a las 17:17
La presencia de Antony en el once del Betis para medirse al Espanyol ya no parece una certeza. Las molestias que arrastra en el pubis desde hace semanas, unidas a la exigencia del calendario, han abierto un escenario de cautela en el cuerpo técnico verdiblanco. Manuel Pellegrini, siempre partidario de administrar con sensatez los esfuerzos de sus futbolistas más determinantes, se encuentra ahora ante una disyuntiva delicada: proteger a uno de sus jugadores más influyentes o asumir riesgos en un tramo de la temporada en el que cada cita adquiere un peso evidente.
El caso del extremo brasileño requiere un tratamiento minucioso. Antony ha convivido durante este tiempo con una incomodidad física que limita su continuidad y obliga a medir con precisión cada carga de trabajo. Cuando un futbolista de su desequilibrio entra en esa zona gris en la que puede competir, aunque no siempre encadenar esfuerzos al máximo nivel, la gestión deja de ser una cuestión puramente médica y pasa también por la intuición del entrenador. Pellegrini sabe que un exceso hoy puede condicionar varios partidos mañana, y el Betis se juega demasiado como para actuar a la ligera.
Esta semana, Antony ha entrenado con el grupo, después de una semana de gestión de cargas para recuperarse bien de su pubis, pero los partidos recientes muestran una clara tendencia hacia la precaución. Titular y noventa minutos en la eliminatoria del Panathinaikos, fue suplente ante el Getafe, Celta y solo jugó los primeros 45 minutos en San Mamés, signo inequívoco de que su rendimiento ha caído y sus minutajes deben medirse.
A todo ello se suma la proximidad del duelo de ida ante el Braga, fijado para el próximo miércoles, una circunstancia poco habitual que reduce el margen de recuperación y aconseja una mirada más fina sobre la planificación. En Heliópolis entienden que Antony marca diferencias, pero también que su mejor versión depende de llegar fresco a las noches señaladas. Ahí reside el dilema y medios como MuchoDeporte ya lanzan la duda al aire este mismo miércoles sobre su próxima titularidad.
Frente al Espanyol, por tanto, la decisión no responderá solo a un criterio futbolístico. También intervendrán el estado real del jugador, sus sensaciones y la necesidad de preservar a una pieza que puede inclinar eliminatorias. Pellegrini deberá elegir con cabeza, y esta vez el contexto invita más a la prudencia que al impulso. Aitor Ruibal, que últimamente ha actuado de acompañante de Cucho, apunta a ser su sustituto y finalmente Pellegrini decide darle menos de 45 minutos al brasileño.