Lisci, a vueltas con Iker Muñoz y Lucas Torró
Viernes, 10 de abril del 2026 a las 16:35
La gestión del mediocampo se ha convertido en uno de los asuntos más sugestivos de este tramo final para Osasuna. Alessio Lisci, que durante buena parte del curso había encontrado en Lucas Torró una pieza casi inamovible por su rigor táctico, su oficio y su capacidad para corregir desajustes, agitó el tablero ante el Girona con una decisión llamativa: sentar al veterano y dar entrada a Iker Muñoz. Algo que de hecho pudimos avanzar con tiempo en FútbolFantasy. La apuesta, lejos de desordenar al equipo, dejó una actuación convincente y una victoria de peso en El Sadar, donde Osasuna ofreció una versión seria, viva y bastante más ágil en la circulación.
Muñoz respondió con personalidad. Su actuación no solo tuvo el valor simbólico de aprovechar una oportunidad escasa, sino también la consistencia de quien entiende el ritmo del partido y sabe intervenir en él. Osasuna ganó energía en la presión, mayor recorrido en la medular y una salida de balón menos previsible. El equipo, además, pareció jugar con más metros por delante y con una activación más limpia de los futbolistas creativos. En ese contexto, la victoria frente al Girona reforzó la impresión de que el canterano puede aportar algo distinto, quizá más acorde con determinados escenarios.
Por eso sorprendió que, en Mendizorroza, Lisci regresara al guion habitual y devolviera a Torró al once. La lógica podía explicar la elección: partido duro, rival necesitado, duelo exigente en la disputa. Sin embargo, Osasuna no terminó de dominar el encuentro y el empate dejó una sensación dubitativa con dos goles más encajados, más aún por la forma en que se escapó la victoria. Torró cumplió, pero el equipo se movió con menos soltura y menos vuelo en las transiciones. Muñoz, cuando entró, volvió a dejar la impresión de que el partido pedía precisamente ese tipo de impulso.
De cara al encuentro del domingo ante el Betis, la duda vuelve a instalarse en el centro del campo rojillo. Lisci deberá decidir si regresa al perfil de mayor oficio que representa Torró o si da continuidad a la frescura y al dinamismo que encarna Iker Muñoz. El antecedente más reciente de una victoria con el joven en el once invita a pensar que hoy parte con más opciones, aunque la decisión, vista la confianza acumulada por Torró durante toda la temporada, sigue lejos de estar cerrada.