Lucas Boyé, goles con dolores
Lunes, 13 de abril del 2026 a las 15:40
Lucas Boyé atraviesa un tramo de temporada en el que el oficio pesa tanto como las piernas. La fascitis plantar en el pie derecho le ha obligado a bajar carga, a medir entrenamientos y a convivir con una incomodidad persistente, de esas que acompañan cada apoyo y condicionan hasta el gesto más simple. En el Alavés lo saben bien. Quique Sánchez Flores lo resumió con una frase muy reveladora al hablar de su delantero: "soporta bien el dolor, se siente incómodo, pero no se queja". Ahí está, precisamente, la fotografía de su momento actual: lejos de la plenitud física, aunque todavía muy cerca del gol.
Sus dos últimos tantos retratan esa versión de atacante resistente y decisivo, resumido en puro carácter argentino. Ante Osasuna, en Mendizorroza, apareció desde el banquillo para transformar en el descuento un penalti que rescató un empate valioso. Apenas necesitó unos minutos para alterar el desenlace de una tarde espesa. Días después, en Anoeta, repitió el papel de agitador tardío y firmó de nuevo la igualada en los últimos instantes frente a la Real Sociedad con un derechazo de enorme calidad, culminando otra irrupción de enorme peso en un partido que parecía escaparse.
Y mientras Boyé administra esfuerzos, Ibrahim Diabaté ha dado un paso al frente en el once. El marfileño acompañó a Toni Martínez como titular en las dos últimas jornadas y dejó una señal muy interesante en San Sebastián, donde estrenó su cuenta con la camiseta albiazul. Su encuentro ante Osasuna resultó más discreto, pero en Anoeta ofreció desmarque, presencia en el área y una lectura bastante más afinada de los espacios.
De cara al próximo compromiso ante el Real Madrid, el martes 21 de abril a las 21:30, en la jornada 33, todo volverá a quedar pendiente del estado físico de Boyé. Si las molestias persisten, su sitio más probable seguirá estando en el banquillo, como revulsivo de jerarquía para el tramo final. Si termina de recuperarse, el Alavés recuperará de inicio a su delantero más determinante.