Andoni Gorosabel, primeros brotes verdes entre la maleza

Por Tomy Gavaldá, CEO y redactor
Lunes, 13 de abril del 2026 a las 17:54

Andoni Gorosabel dejó ante el Villarreal una de las pocas señales aprovechables en medio de una temporada muy decepcionante del Athletic. Conviene matizarlo: el problema del equipo no se reduce al lateral derecho, ni mucho menos. El bajón rojiblanco está siendo general, afecta a varias líneas y se ha traducido en una versión irreconocible del conjunto de Ernesto Valverde en demasiadas jornadas. Sin embargo, dentro de ese contexto tan pobre, el costado derecho de la defensa sí se ha convertido probablemente en la zona donde más bandazos, dudas y accidentes se han acumulado durante el curso.

DEF

Por eso la aparición de Gorosabel en la segunda mitad frente al Villarreal tuvo cierto valor simbólico. No cambió por sí solo el rumbo del partido ni firmó una actuación para derribar la puerta, pero sí ofreció una prestación seria, ordenada y bastante limpia en una demarcación marcada por la inestabilidad. Entró tras el descanso por Iñigo Lekue, muy señalado después de una primera parte flojísima en San Mamés, y el Athletic mejoró con claridad en el segundo tiempo. El equipo apretó más, ganó metros y acabó encontrando el 1-2 por medio de Guruzeta, aunque sin tiempo suficiente para evitar otra derrota.

Gorosabel destacó sobre todo por su corrección. Completó 29 de 31 pases, participó con criterio en la circulación y se mostró atento en las ayudas defensivas. No dejó acciones espectaculares ni una influencia ofensiva reseñable, pero al menos sostuvo la banda sin errores graves, algo que ya es noticia en esa posición. Su única mancha fue la amarilla en el descuento por una entrada temeraria.

La situación del lateral derecho resume bien parte del desconcierto del curso. Jesús Areso se ha caído incluso de convocatorias, Lekue viene alternando partidos muy irregulares y Valverde ya ha recurrido a soluciones de emergencia como Dani Vivian. Aun así, sería simplista cargar todo el fracaso sobre ese sector. El Athletic está mostrando una fragilidad mucho más extendida, tanto en juego como en consistencia competitiva.

De cara a la próxima jornada, Gorosabel parte con opciones reales de continuidad. No porque haya emergido como solución definitiva, sino porque, en una temporada tan averiada y en una zona especialmente castigada, sus minutos ante el Villarreal dejaron al menos una sensación de mínimo alivio.