Gavi gana liderazgo en los planes de Flick

Por Tomy Gavaldá, CEO y redactor
Miércoles, 15 de abril del 2026 a las 16:15

Con el calendario ya despejado y la Liga como único horizonte competitivo, Hansi Flick empieza a perfilar una recta final en la que las jerarquías importan más que nunca. Los futbolistas que no seguirán irán perdiendo protagonismo con el paso de las jornadas, mientras que los que van a seguir la próxima temporada y deberán coger la batuta del vestuario, irán ganando peso en los planes. En ese dibujo, Gavi vuelve a ganar relieve. No solo por lo que ofrece sobre el césped, también por lo que representa en un equipo que busca recuperar pulso, intensidad y sentido colectivo en el momento de apretar el paso definitivo.

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Sus dos últimas titularidades han dejado señales muy claras de lo que Flick ve en Gavi. Ante el Espanyol, en un derbi de alta temperatura, el sevillano firmó una actuación de enorme despliegue: precisión en la circulación, agresividad bien entendida en la recuperación y una capacidad constante para ensanchar el radio de acción del mediocampo. Partiendo por momentos desde un perfil más abierto, apareció por dentro, corrigió, mordió arriba y dio continuidad al juego con una naturalidad impropia de quien todavía recompone ritmo competitivo tras una lesión larga. Su influencia no se tradujo en gol ni asistencia, pero sí en algo igual de valioso: orden, energía y ventaja territorial.

En el Metropolitano, pese a la eliminación europea, volvió a dejar una impresión poderosa. Fue uno de los futbolistas con más presencia anímica y competitiva del Barcelona, siempre activo en la presión tras pérdida, atento al duelo dividido y con personalidad para intervenir en escenarios de máxima exigencia. Esa versión, intensa y omnipresente, devuelve al equipo un matiz que no abunda: el del futbolista que conecta fases, contagia determinación y eleva el voltaje del bloque.

En paralelo, el contexto también refuerza su posición. Entre la necesidad de recuperar su mejor nivel, el tiempo que le arrebató la enfermería y las incógnitas contractuales que sobrevuelan a otros nombres del ataque como Rashford, Gavi entra en abril con más espacio en la rotación y mayor peso específico. Flick detecta en él una pieza capaz de alterar partidos, dotarle al equipo de un carácter competitivo en el momento donde muchos bajan los brazos pensando en las vacaciones o en no lesionarse antes del Mundial. Y el Barça, a estas alturas, necesita precisamente eso.

Con Frenkie de Jong y Marc Bernal de vuelta, el centro del campo parece repleto de futbolistas que pueden negarle minutos. No obstante, la mediapunta e incluso la banda se abre de par en par para que Gavi encuentre un ecosistema más cerca del área, disputando con Fermín, Olmo y Rashford las dos plazas de la zona de tres cuartos que deja libres Lamine Yamal.