Caleta-Car, contra la artillería pesada azulona

Por Tomy Gavaldá, CEO y redactor
Martes, 21 de abril del 2026 a las 10:50

La Real Sociedad mira ya al duelo del miércoles contra el Getafe, aunque lo hace en un contexto poco habitual, marcado por la prolongación de los festejos tras la conquista de la Copa del Rey y por una preparación competitiva todavía difusa. El club sigue sin comunicar el plan de trabajo para el encuentro y el equipo apenas dispondría de una sola sesión para afinar detalles antes de recibir al conjunto azulón. Ese marco alimenta las dudas alrededor del once y obliga a interpretar la alineación desde el estado físico, la carga acumulada y el perfil del rival.

DEF

En esa reflexión aparece con fuerza el nombre de Duje Caleta-Car. El Getafe de Bordalás acostumbra a empujar los partidos hacia un fútbol de contactos, envíos directos, segundas jugadas y acciones de estrategia en las que cada duelo en el área adquiere una relevancia especial. Los 187 centímetros de Satriano, los 190 de Luis Vázquez y la insistencia azulona en el cuerpo a cuerpo convierten al central croata en una pieza muy valiosa para Matarazzo, sobre todo por su contundencia por arriba, su capacidad para fijar la marca y su experiencia en partidos de elevada exigencia física. Ya lo vimos en escenarios como contra el Levante, para frenar a Carlos Espí, cuando el croata solo tuvo una sesión para preparar el encuentro tras volver de América de jugar con su selección.

Sin embargo, su presencia tampoco puede darse por resuelta de antemano. El técnico deberá medir el desgaste acumulado en una plantilla que todavía transita entre la celebración institucional, la carga emocional del éxito copero y un calendario que apenas concede margen para recomponerse. Por eso, más que un simple ajuste defensivo, la elección de Caleta-Car puede convertirse en una decisión profundamente condicionada por el momento del equipo. La Real necesita piernas frescas, pero también firmeza en un encuentro que amenaza con decidirse en el área, en un rechace o en uno de esos balones colgados que el Getafe convierte en una forma de presión permanente, algo que Jon Martín y Ariz juntos ofrecen menos garantías.