Pellegrini le encuentra el pulso a su Betis
Martes, 21 de abril del 2026 a las 23:59
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El Betis salió de Montilivi con algo más que tres puntos. Se llevó una señal de vida en una noche que pedía carácter y claridad después de semanas de dudas y decepciones. No obstante, el Girona entró mejor, con más velocidad en campo rival y una puesta en escena que desordenó al conjunto verdiblanco desde el arranque. A los seis minutos, Echeverri agitó el ataque local con una acción de mucho talento, la jugada quedó viva en el área y Tsygankov la resolvió con un disparo cruzado para abrir el marcador. El equipo de Míchel encontró ahí el escenario que quería, con campo para correr y un Betis al que le costaba asentarse.
La reacción visitante no fue brillante, pero sí rápida. Abde empezó a aparecer por la izquierda, Fornals encontró espacios entre líneas y Marc Roca fue ganando presencia en la frontal. En el minuto veintidós llegó el empate en una acción que explicó bien el cambio de tono del partido. Fornals puso un balón al área, la defensa del Girona despejó mal y Marc Roca, atento a la segunda jugada, enganchó un remate seco desde la frontal que superó a Gazzaniga. El gol le dio aire al Betis, que ya no sufrió tanto en cada pérdida y consiguió discutirle al Girona el rumbo del encuentro antes del descanso.
Pellegrini movió el banquillo al intermedio y ahí empezó a inclinarse la noche. Bakambu y Riquelme dieron otra velocidad al ataque y el Betis encontró metros para correr. En el 62, un error en la salida gerundense activó la transición, Bakambu condujo con ventaja y sirvió el pase para que Abde definiera con sencillez ante Gazzaniga. El 1 2 parecía premiar el momento visitante, pero la respuesta del Girona fue inmediata. Joel Roca, recién entrado, forzó un penalti de Ruibal y Ounahi convirtió el lanzamiento pese a que Valles llegó a rozarlo.
Cuando el partido se abría hacia cualquier lado, apareció Isco. Volvía después de meses fuera y necesitó muy poco para dejar su firma. Entró en el 74 y en el 79 dibujó el pase que partió al Girona. Abde entendió la ventaja, recibió con espacio y puso la pelota atrás para la llegada de Riquelme, que definió con temple para el 2 3. Aún hubo un sobresalto con un tanto anulado al Girona por fuera de juego, pero el Betis resistió. Pellegrini no encontró una obra redonda, encontró algo más útil: el pulso de su equipo.