Quique podría necesitar más centímetros para recibir al Pirata en Mendizorroza

Por Tomy Gavaldá, CEO y redactor
Viernes, 24 de abril del 2026 a las 10:09

Quique Sánchez Flores prepara la visita del Mallorca con una preocupación muy concreta sobre la mesa: Vedat Muriqi. El delantero kosovar, referencia aérea del conjunto balear, representa un desafío singular para un Alavés que en las últimas jornadas venía compitiendo sin centrales puros en su línea defensiva. Sus 1,94 metros no solo condicionan los duelos directos, también alteran la manera de defender centros laterales, segundas jugadas y balones frontales, territorios donde el Pirata acostumbra a imponer su ley.

La comparación física invita a la reflexión. Jonny, con 1,75 metros, Tenaglia, con 1,81, y Parada, con 1,85, quedan por debajo del delantero mallorquinista, una diferencia especialmente visible en el caso del primero. En ese contexto, la figura de Pacheco, que alcanza 1,84, aparece como una alternativa razonable para añadir presencia en el área propia. Su entrada podría desplazar a Jonny al lateral y dejar fuera del once a Rebbach y Youssef, un movimiento que modificaría el dibujo habitual sin romper del todo la idea que el técnico ha venido trabajando.

DEF
DEL

La decisión, en cualquier caso, no es sencilla. Pacheco ha sido suplente en las tres últimas jornadas, de modo que su regreso implicaría interrumpir una continuidad que Quique parecía haber encontrado en las últimas semanas. El entrenador deberá calibrar si pesa más la estabilidad reciente o la conveniencia de introducir un matiz específico para un partido marcado por la estatura, el juego directo y la capacidad de Muriqi para fijar defensores.