
Urko regresó a Anoeta, pero el escenario donde se formó expuso una de sus actuaciones más incómodas desde su llegada al Espanyol. Situado junto a Edu Expósito en el doble pivote del 4-2-3-1, permaneció sobre el césped durante la primera parte y no consiguió aportar la firmeza defensiva ni la continuidad con balón que requería el equipo, hasta que Manolo lo retiró del campo en el descanso.
La presión y la velocidad de circulación de la Real desbordaron al centro del campo visitante. Oyarzabal encontró espacios a la espalda de los mediocentros, mientras Urko sufrió para cerrar líneas, imponerse en los contactos y dar una salida limpia a las recuperaciones. Ofensivamente, no remató, no produjo pases decisivos y tampoco intervino en el gol del empate, construido por Javi Hernández y Roberto Fernández al borde del descanso.
Su acción más visible llegó en el minuto 21, cuando alcanzó tarde un balón dividido y pisó a Óskarsson. La entrada le costó una tarjeta amarilla por juego peligroso y añadió cautela a un partido que ya le exigía reaccionar con rapidez. Más tarde realizó una entrada defensiva, perdió una posesión y concedió un córner al bloquear un disparo de Oyarzabal. En el minuto 37 necesitó atención médica, aunque pudo continuar hasta el intermedio.
Manolo González introdujo entonces a Gabriel Moscardo y confirmó después que el relevo respondió principalmente al rendimiento de Urko, condicionado además por la amonestación. El brasileño aportó mayor presencia en los duelos y algo más de claridad durante la mejor fase visitante, una comparación que endureció la valoración del titular.
"Hoy el cambio ha sido porque no estaba bien. Yo ayer hablé de Urko González en rueda de prensa y hablé muy bien. Pues mira, a veces es mejor no hablar porque hoy no ha estado bien. Urko González es un jugador importante para nosotros, que ha demostrado un gran nivel con nosotros, pero no ha estado bien ni en los duelos ni con balón y, encima, con amarilla, el cambio creo que era bastante obvio", reconoció Manolo en la rueda de prensa post partido.
La percepción posterior fue prácticamente unánime: Urko estuvo superado tanto sin pelota como en la construcción y completó uno de sus partidos más pobres con el Espanyol. Su regreso sentimental a Anoeta no dejó una acción decisiva ni un error individual directamente ligado a los goles, pero sí una sustitución reveladora tras apenas 45 minutos. En princpio, no debería peligrar para el próximo encuentro liguero y podría entenderse como mal día de un futbolista importante, pero si no logra revertir la situación a corto plazo, su titularidad podría verse amenazada.

Tomy Gavaldá
CEO y redactorCEO y administrador de FutbolFantasy.com desde 2011. Programador informático y desarrollador de aplicaciones multiplataforma. Redactor jefe, community manager y streamer.

