
El cambio que empieza a apreciarse en Vinicius parece ir bastante más allá de cuestiones físicas o de la importante llegada de José Mourinho al banquillo del Real Madrid. Después de varias temporadas viviendo permanentemente al límite por su manera de relacionarse con todo lo que le rodea, todo apunta a que el brasileño ha realizado durante el verano una profunda introspección sobre aquello que estaba perjudicando su fútbol. Vinicius parece haber regresado menos pendiente de árbitros, rivales y grada, con una actitud más reservada y, sobre todo, asumiendo que el Real Madrid ya no gira exclusivamente a su alrededor.
Durante sus mejores años, Vinicius convirtió esa personalidad explosiva en combustible competitivo, pero progresivamente también comenzó a consumirle. Las protestas, enfrentamientos, gestos después de sustituciones y discusiones constantes terminaron mezclándose con una pérdida de regularidad deportiva. El extremo que antes utilizaba la tensión para atacar comenzó demasiadas veces a abandonar mentalmente los partidos para responder a todo lo que sucedía alrededor. Los pitos prolongados del Bernabéu fueron la consecuencia más evidente de aquella ruptura.
Pero este verano parece haberse producido un cambio importante en Vinicius, que ha entendido que para recuperar su mejor versión necesitaba modificar también su manera de convivir con el partido y con todo lo que sucede a su alrededor. El brasileño sigue encarando, asumiendo riesgos y buscando el desequilibrio, pero acepta mejor los errores, los arbitrajes y un reparto ofensivo en el que Mbappé y Bellingham han adquirido mayor peso. Después de firmar su renovación hasta 2032, su comportamiento transmite más voluntad de reconciliación y madurez que de reivindicación personal.
Adeás, Mourinho ha encontrado ese proceso ya iniciado y está ayudando a protegerlo. El portugués le defiende públicamente, pero también reconoce que debe controlar determinadas reacciones. El verdadero reto será mantener esta actitud cuando lleguen los malos partidos, como el de Sevilla. Si lo consigue, el gran cambio de Vinicius no estará únicamente en volver a marcar más, sino en impedir que todo aquello que rodea al fútbol vuelva a restarle fútbol.

Tomy Gavaldá
CEO y redactorCEO y administrador de FutbolFantasy.com desde 2011. Programador informático y desarrollador de aplicaciones multiplataforma. Redactor jefe, community manager y streamer.

