Crónica del amistoso: Levante 3-0 Celtic Sub-21
LEVANTE; Rubén, Navarro, Juanfran, Pedro López, Nikos, José Mari, Víctor Pérez, Xumetra, Morales, Casadesús y Roger.
Segunda Parte; Javi, Jair, Simao, Bardanca, Iván, Toño, Verza, Camarasa, Rubén, El Zhar y Rafael.
CELTIC DE GLASGOW; McCabe, Wardro, Kelleher, McCart, McDuff, Breslin, B. Hill, Murray, Hendry, Miller y Lafferty.
También jugaron; Currie, Doohan, Higgins, Kerr, Kidd y Ralston.
ÁRBITRO; Nicolás Garcelán. Comité Valenciano.
GOLES; 1-0. Min. 30. Hill en propia puerta. Min. 61. Rubén. Min. 82. Rafael.
Son partidos desprovistos de la mística y de la heráldica que envuelve a las confrontaciones oficiales, pero eso no significa que estén exentos de trascendencia y de significación aunque quizás hay que penetrar en ellos para rastrear elementos que pueden resultar convincentes ante el caudal informativo susceptible de ofrecer. Hay aspectos que perduran, pese a situar la acción en el verano. La capacidad racial que exhibe Roger cuando se sitúa en las inmediaciones del área se mantiene incólume. Se trata de un superviviente que se agarra a la vida cada vez que entra en contacto con el balón en ese punto del campo. Quizás no encuentre otra manera de entender el fútbol.
Lo cierto es que cuarenta y cinco minutos le bastaron para demostrar sus credenciales. Roger participó en todas las ocasiones de gol gestadas en esa fase del duelo. Su catálogo fue poliédrico. Atacó el balón por tierra, mar y aire. Dibujó escorzos imposibles para conectar con el cuero. No encontró el gol, pero sabe que hay atajos para llegar y ese aspecto es sobresaliente para un delantero de casta y orgullo. Lucas Alcaraz afrontó el duelo ante los jóvenes valores de Celtic de Glasgow como un ensayo sobre el que plasmar distintas propuestas tácticas. Partió con dos onces diferentes, tal y como marcan los cánones en este tipo de choques, y mostró dos versiones distintas en función del sistema escogido. Del 4-4-2 del acto inicial pasó, en la reanudación, al 5-3-2, con Simao incrustado en el eje de la zaga, que recordó la mirada azulgrana en los encuentros del tramo final de la Liga pasada.
El partido se convirtió en un monólogo granota desde su arranque. La dirección de mando que mostró el Levante nunca se debatió. El balón fue un bien que manejó con antojo y precisión durante el cómputo general de los noventa minutos. El enfrentamiento se desarrolló en las cercanías del área escocesa. Los pupilos de Alcaraz activaron una feroz presión que incapacitó la salida de su adversario. Fue una constante. Con todo no hay que dogmatizar en este tramo tan temprano de la pretemporada. Morales protagonizó el primer gol tras una colada por la banda izquierda que finalizó en la meta de McCabe tras impactar en la cabeza de un defensor. Rubén y Rafael, desde los once metros, redondearon la victoria.