Crónica de la Copa del Rey: Almería 1-3 Celta

Miércoles, 02 de diciembre del 2015 a las 23:32

1 - UD Almería: Julián Cuesta, Marín, Cuéllar, Míchel Zabaco, Dubarbier (Adri Castellano, min. 70), Fatau, Soriano (Montoro, min. 59), Puertas (Joaquín, min. 71), Hadzic, Pozo y Cristian Herrera.

3 - Celta de Vigo: Rubén Blanco, Wass (Hugo Mallo, min. 72), Jonny, Cabral, Planas, Borja Fernández, Madinda (Bongonda, min. 75), Hernández, Señé, Drazic e Iago Aspas (Guidetti, min. 63).

Árbitro: Gil Manzano, del colegio extremeño. Tarjeta amarilla por el Almería a Cuéllar y Fatau y por el Celta a Iago Aspas.

Goles: 0-1, min. 16: Iago Aspas; 0-2, min. 35: Iago Aspas; 1-2, min. 42: Pozo; 1-3, min. 74: Guidetti.

El Celta se estrenó en Copa del Rey en un partido, a priori, asequible. Dos goles de Aspas en una gran combinación con el Tucu en ambos tantos y un gol Guidetti aprovechando un balón rechazado, deja a los vigueses con una ventaja clara para el partido de vuelta. Un error en defensa de Cabral dio un poco de aire al Almería con un gol. 

Berizzo dejó a los indicustibles en Liga fuera de la convocatoria para dar oportunidad a los poco habituales y demostrar que a pesar de una plantilla corta, tiene mimbres para confiar. Los suplentes dieron la talla. El Toto se plantó en los Juegos del Mediterráneo, con un once nuevo como era de esperar. Señé, Drazic, Madinda y Borja Fernández, cumplieron su misión. El argentino también varió la posición de varios fijos en el once, como el caso de Wass, que ocupó el lateral derecho y el de Jonny, que volvió al eje de la zaga tras su buena actuación en el derbi a pesar del error con Sergio.

Los celestes encontraron enseguida los caminos hacia el área rival y a los 5 minutos Señé envió un gran centro desde la banda izquierda que Iago, con la derecha, remató ligeramente desviado. Fue el comienzo del claro dominio del conjunto vigués, que movía el cuero con velocidad y criterio ante un rival muy metido atrás que buscaba con velocidad el contragolpe.
 
A los 15 minutos, golazo tremendo de Iago Aspas. Gran pase en profundidad de Pablo Hernández al canterano y zurdazo espectacular a la red. Los vigueses dominaban con una autoridad enorme, generaban peligro de manera constante y no consentían además  aproximación alguna del rival. Madinda pudo anotar el segundo a los 27 minutos con un gran lanzamiento de falta que rozó la escuadra.

El segundo, otro golazo, tuvo los mismos protagonistas. Arrancada genial de un colosal Pablo Hernández, pase preciso a Iago Aspas y precioso remate del canterano para superar a Julián.  
 
A falta de dos minutos, error en una cesión de Cabral a Rubén que aprovechó Pozo para acortar distancias. El Almería cobraba algo de vida al borde del descanso por un fallo de su rival tras verse superado con claridad en toda la primera mitad.

Nada más comenzar la segunda parte, Señé, que durante todo el partido estuvo muy activo en ataque y dejando muy buenas impresiones, internó por la derecha para dejar con el tacón un balón a Madinda que no llegó al remate. Solo hacía falta medio gas para generar peligro.

Durante los primeros minutos, el Celta le dejó la posesión al Almería pero con la contra preparada en cualquier momento. El Celta no se precipitaba, a base de paciencia conseguió el control absoluto del partido. En la segunda parte, Madinda pasaba a la derecha y Señé al centro del campo. El del Gabón generó mucho peligro por su banda dejando destellos de mucha calidad y reclamando minutos, con un gran partido en conjunto.

Corría el minuto 18 de la segunda parte cuando Berizzo movía el banquillo para realizar el primer cambio. Guidetti por Aspas. El sueco tendría 25 minutos para demostrar su calidad y reclamar más minutos. Y así lo aprovechó. En el minuto 26, en una internada de Drazic, Cuesta despejó un balón que aprovechó el sueco para marcar el tercero del Celta.

Con los últimos minutos en juego y con la ventaja en el marcador, el partido se relajó con muy poca intensidad de parte de ambos conjuntos. El Celta recibirá al Almería el próximo 17 de diciembre en una eliminatoria muy favorable a los vigueses y con el buen sabor de boca de las rotaciones y el rendimiento de los que esperan su turno.