Gabi retrasa su posición para que Saúl juegue más adelantado
Ante la complicada papeleta de buscarle sustituto a Tiago, que estará de baja todavía tres meses y medio tras ser operado de una fractura en la tibia, Simeone parece haber dado con la tecla. Al menos de momento: Gabi es el hombre para dirigir al equipo por delante de la defensa.
En los primeros partidos sin el portugués la apuesta del argentino fue Saúl para ocupar ese sitio como 5 del equipo, pero sus actuaciones no terminaron de convencer: en Reus protagonizó 20 pérdidas, con un 78% de pases buenos; en Granada, 73% de éxito en el pase y 17 balones perdidos.
Números muy lejanos a los que Tiago venía firmando: en Liga, el portugués promedia un 84,7% de pases buenos y falla 8,5 por encuentro. “Con el balón he estado fallón, tengo que mejorar”, reconocía el propio Saúl tras el partido de Granada. Koke también ha probado en ese rol, concretamente en Reus durante algunos minutos de la segunda parte, pero tan lejos del área pierde sus principales armas: disparo, centros laterales y llegada.
En Lisboa llegó la solución: Gabi, que en Reus no jugó y en Granada lo hizo en ese papel de interior que tan buenas sensaciones le aportó en citas pasadas (ante el Galatasaray se destapó con dos asistencias a Griezmann). Ante la importancia del choque en Da Luz, con el liderato de grupo de la Champions League en juego, Simeone hizo gala de su gusto por la experiencia y dio los galones desde el inicio a Gabi (en Granada ya ocupó el puesto cuando Saúl dejó el campo).
El experimento no pudo salir mejor: durante toda la primera parte el Atlético fue un equipo sólido y con criterio en la circulación. A los mandos, el capitán firmó minutos de calidad y números acordes a su actuación: rozó el 90% de pases buenos, acertando en 60 de los 67 que intentó; en campo rival su porcentaje de éxito en el pase fue del 84%; perdió diez balones, pero recuperó otros diez; y recorrió en total 11,8 kilómetros, el tercero que más del Atleti por detrás de Koke (12,6) y Saúl (12,4).
Ese es otro aspecto positivo de la presencia de Gabi como ancla del equipo rojiblanco; permite a Saúl ser Saúl, a saber, un interior que destaca por su gran recorrido, buena llegada y gol. Así lo demostró en Da Luz, donde el canterano anotó el 0-1, chutó tres veces y fue un peligro constante para el Benfica con sus apariciones de segunda línea.