Mainz no se ejercita y Peñaranda se someterá a pruebas mañana
Caras largas y ambiente sepulcral en el entrenamiento desarrollado por el Granada CF en la Ciudad Deportiva durante este martes.
La expedición rojiblanca llegó a la instalación a las 12,15 procedente de Eibar y casi a continuación se puso a trabajar en lo que fue la típica sesión posterior a un partido.
Diego Mainz no se llegó a vestir de corto y se presentó con un collarín en el cuello que es fruto del latigazo cervical que le dejó como secuela el pelotazo involuntario que ayer recibió de Lombán.
Mientras, Peñaranda fue explorado y mañana será objeto de pruebas que determinen cuál es el alcance de la lesión que sufrió en Ipurua, aunque en un primer término se especula con la opción de que sufra una pequeña rotura en el aductor de la pierna derecha.
Al campo han saltado Fran Rico, Salva Ruiz, Piti, El Arabi, Lopes, Rochina, Babin, Rober Ibáñez, Kelava, Dória, Uche, Neuton, Rubén Pérez y Thievy, que antes de empezar a trabajar ha sido saludado con un abrazo por el técnico José Ramón Sandoval.