Crónica del amistoso: Nacional 2-0 Celta
Nacional: Conde; Fucile (Carballo, min 55), Victoria (Cabaco, min 83), Pocenta (Rafa, min 55), Espiño; Romero, Porras (Silva, min 70); Barcia (Sosa, min 83), Fernández, Lozano (Rodrigo, min 70); y Ramírez (Matías, min 70).
Celta: Sergio; Lemos, Costas, Alende (Wass, min 66), Planas; Radoja (Pape, min 28, Sergi, min 66), Borja Fernández (Hugo Mallo, 79); Brais Méndez, Bongonda (Drazic, min 61), Naranjo y Borja Iglesias (Aspas, min 61).
Goles: 1-0, min 23: Seba Fernández. 2-0, min 32: Barcia.
El Celta se despide de Uruguay con derrota. El 2-0 a favor de Nacional de Montevideo marcó las diferencias para el equipo de Berizzo, que optó por hacer muchas pruebas en su alineación y con los cambios, para dar minutos a todos los que viajaron y no sobrecargar las piernas de los llamados a ser titulares. Los goles de Seba Fernández y de Leandro Barcia antes del descanso se hicieron difícil de remontar para un Celta en el que jugaron Lemos, Alende, Costas, Brais Méndez, Borja Iglesias y Naranjo de inicio, y al que penalizó la poca solidez defensiva y su falta de acierto de cara al gol en la segunda parte.
El Celta pecó de inexperiencia pero fue fiel a su filosofía. A pesar de la bisoñez de sus futbolistas, el Toto Berizzo no quiso renunciar al estilo que ha permitido al Celta disputar esta temporada la Liga Europa. Pero enfrente no estaba un equipo cualquiera. En el otro lado del campo se encontraba un Nacional de Montevideo muy bien trabajado tácticamente por Martín Lasarte, al que su pasado deportivista, le concedió un plus de motivación en este duelo.
Y es que ayer no fue el día de la zaga viguesa, en especial del canterano Diego Alende, cuyas imprecisiones costaron dos goles al Celta y de milagro no más. Al cuadro gallego le costó meterse en el partido y más superar los golpes recibidos. El primero a los 20 minutos de partido cuando Seba Fernández se cuela entre la zaga visitante para establecer el 1-0. Casi sin tiempo para que el Celta reaccionase, el mismo protagonista metió un pase invisible a Romero, pero el medio uruguayo no fue quien de acertar ante Sergio Álvarez.
Más afortunado estuvo Barcia en el 32 cuando se aprovechó de una imprecisión de Diego Alende para robar, cabalgar directo hacia la meta gallega y establecer el 2-0 en el marcador. Con este resultado y un Nacional creando ocasiones, lo mejor que le pudo pasar al Celta es que llegara el descanso.
Pero tras la reanudación, la situación pudo empeorar para los celestes con una extraordinaria internada de Barcia a los diez minutos que falló solo ante Sergio, que envió el esférico a córner. A los veinte fue Sebastián Fernández el que tuvo en sus botas la sentencia.
Y cuando peor lo tenía el Celta, en pleno carrusel de cambios, llegó la tímida reacción celeste. Berizzo empezó a meter en el césped un equipo con más peso y teóricamente más opciones de titularidad y consiguió más presencia en el campo al hacerse con el mando de la medular. El Celta lograba potencial de manera proporcional a la pérdida del mismo que sufría el Nacional. Y así llegaron sus mejores ocasiones, un par de ellas incluso en mano a mano frente al meta local, que apenas estuvo dubitativo.
Pero, incluso dando entrada a los menos habituales, Lasarte consiguió revertir la situación. O, cuando menos, igualarla. El Celta pasó a tener el balón y su rival, la velocidad a la contra con la que intentaba una y otra vez matar el partido. Y ahí apareció el Nacional más solidario y sufridor, que supo aguantar las embestidas, cierto que tímidas, de un cuadro celeste que está muy lejos del punto que precisa para comenzar la Liga el próximo 22 de agosto. Pero esto es pretemporada y se trata de sumar sesiones de trabajo y eso el Celta lo hizo a la perfección y sin lesiones que lamentar. Misión cumplida.